miércoles, 10 de mayo de 2017

La Ley Dominical Nacional ¿Hecho o Ficción?

Capítulo 1

Orígenes de la Ley Dominical Nacional


Para entender el origen de la Ley Dominical Nacional, debemos retroceder hasta principios de la década de 1840. Fue durante este tiempo que se produjo un cisma entre dos grupos de cristianos en los Estados Unidos. Un grupo, el más pequeño de los dos, era conocido como "Adventista del Séptimo Día". Seguían a William Miller y más tarde a Joseph Bates y James y Ellen White. El otro grupo representaba el cristianismo principal de ese tiempo. El grupo adventista acusaba al cristianismo principal de ser Babilonia, y el grupo principal acusaba al primer grupo de ser fanáticos engañados. Este cisma comenzó a principios de la década de 1840, y a su tiempo se convirtió en un abismo, cada lado oponiéndose al otro encarnizadamente. Fue esta división lo que condujo a la formación de la ley Dominical Nacional.

La saga comenzó a principios de la década de 1840 en los estados del nordeste de los Estados Unidos, donde un granjero convertido en predicador, William Miller, comenzó a hacer sonar la alarma en las comunidades locales de que, según sus cálculos bíblicos, el regreso de Cristo era inminente. Al aumentar la popularidad de Miller, otros predicadores de reavivamiento en los últimos días comenzaron a aparecer y a unirse al movimiento Miller y sus asociados sufrieron un serio revés cuando Cristo no regresó en 1843, pero rápidamente se descubrió que se había cometido un error en los cálculos de Miller. Él y sus seguidores acordaron una nueva fecha, octubre 22 de 1844, y los dirigentes del movimiento visitaron las iglesias y comunidades locales, tratando una vez más de despertar al pueblo con la amonestación del inminente regreso de Cristo.

Mientras la mayoría de los cristianos y estudiantes serios de la Biblia descontaban a Miller como un fanático despistado, algunos quedaron impresionados por sus así llamadas "pruebas" bíblicas y quisieron saber si era verdad que la Biblia había fijado una fecha para el regreso de Jesús. Los cristianos comenzaron a pedirles a los eruditos bíblicos que examinaran las "pruebas" de Miller para establecer si éstas eran realmente exactas. Los eruditos familiarizados con las profecías bíblicas y los idiomas originales de la Biblia examinaron las 15 "pruebas" de Miller y descubrieron que eran gravemente defectuosas. Los eruditos apuntaron a numerosas profecías bíblicas no cumplidas como prueba de que el regreso de Cristo todavía no era inminente. Explicaron cómo Miller caminaba sobre terreno peligroso al ignorar las explícitas instrucciones de Jesús de que nadie sabe el día de su venida (Mateo 25:13).

Preocupados pastores comenzaron a advertir a su grey acerca de los engaños y las falsedades de las enseñanzas de Miller. Al enterarse los cristianos de las fallas en las enseñanzas de Miller, las iglesias comenzaron a cerrarle sus puertas. Comenzaron a volar acusaciones entre los dos grupos, y el antagonismo comenzó a desarrollarse. Algunos milleristas fanáticos que eran miembros de las principales iglesias se volvieron tan pesados que sus iglesias se vieron obligadas a expulsarles de sus congregaciones, creando animosidad en ambos bandos.


Al exponer los eruditos bíblicos los errores de las pruebas de Miller, la marea comenzó a volverse contra él y sus fanáticas enseñanzas. Los pastores tuvieron tanto éxito al revelar las fallas de las enseñanzas de Miller que el movimiento comenzó a perder ímpetu. Los esfuerzos de Miller por conseguir nuevos adherentes para su doctrina fueron obstaculizados, y él y sus asociados reaccionaron airadamente. Denunciaron a las iglesias cristianas de ser la caída Babilonia, las acusaron falsamente de no desear que Cristo regresara, se retiraron de las iglesias cristianas, y comenzaron a reunirse en hogares y salones alquilados. Una animosidad encarnizada surgió entre los dos grupos, mereciendo cada bando parte de la culpa por la hostilidad resultante.

Al aproximarse la fecha del regreso de Cristo, muchos milleristas vendieron sus granjas y negocios e invirtieron los ahorros de toda su vida en Miller y sus asociados para difundir el mensaje del pronto regreso de Cristo. Para octubre 22 de 1844, el movimiento había logrado reunir cerca de 50.000 seguidores, casi todos en los estados del nordeste de los Estados Unidos. Como sucede con todos los movimientos fanáticos, éste parece haber atraído principalmente a los sin educación, los jóvenes, y los que tendían a seguir la excitación religiosa más reciente.

Cuando el 22 de octubre de 1844 pasó sin novedad, los seguidores de Miller quedaron severamente decepcionados. Muchos habían experimentado pérdidas financieras y quedado en la ruina. Muchos habían vendido sus medios de subsistencia. Ahora estaban pobres, abandonados, y miserables. Hubo algunos que quedaron tan devastados que se suicidaron. El movimiento se desintegró, y Miller finalmente reconoció que se había equivocado. Gradualmente, sus seguidores regresaron a sus antiguas iglesias. Sin embargo, hubo un pequeño grupo que rehusó regresar a sus antiguas iglesias por varias razones. Algunos no estaban listos para tragarse su orgullo y regresar a las iglesias que tan recientemente habían condenado como sinagogas de Satanás. Algunos no deseaban enfrentarse a la censura y las reprimendas de sus antiguos hermanos. Estas personas comenzaron a formar sus propias iglesias, que a su tiempo vinieron a conocerse como las iglesias adventistas.

Joseph Bates, En contra de la Ley Dominical

Parte de lo que paso en el (Año 1888)
[Hrno Jones]

Un pequeño grupo de adventistas estaba dirigido por un capitán de mar, Joseph Bates. Bates se sentía responsable de entender la razón del gran chasco de 1844. Comenzó a estudiar las profecías bíblicas con una mujer Bautista del Séptimo Día. Bates era consciente de que el verdadero día de adoración era el sábado, no el domingo. Bates razonaba que los adventistas estaban separados de las otras iglesias cristianas por una razón especial. Por esta época, Bates creía que la puerta de la salvación se había cerrado para todos los que habían rechazado las enseñanzas de Miller en cuanto a 1844. En 1847, Bates publicó un libro en el cual citaba a Miller:

"Hemos hecho nuestra obra al amonestar a los pecadores y tratar de despertar a una iglesia formal. En su providencia, Dios ha cerrado la puerta. Nosotros sólo podemos animarnos el uno al otro a ser pacientes. Desde los días de los apóstoles, nunca se había trazado una línea divisoria como la que se trazó acerca del día décimo, o el vigésimotercer día del séptimo mes judío. Desde ese momento dicen que 'no tienen confianza en nosotros'. Ahora debemos tener paciencia después de haber hecho la voluntad de Dios, para que podamos recibir la promesa; porque él dice; 'He aquí yo vengo presto, y mi galardón conmigo, para dar a cada uno según fuere su obra'. William Miller - Voice of Truth, Dic. 11, 1844, citado en Second Advent Waymarks and High Heaps, p. 86.

Aunque Miller repudió esta creencia más tarde, Bates continuó sosteniendo que había una línea divisoria  trazada entre los adventistas y los no adventistas. Creía que los adventistas eran los únicos que podían salvarse y que la puerta de la salvación se había cerrado para las iglesias cristianas que habían rechazado a Miller. Bates consideraba a las "iglesias nominales" como parte de Babilonia:
Y finalmente se ha clamado en las iglesias protestantes: "Salid de en medio de ella, pueblo mío". ¿Cuál es la respuesta ahora? Miles y miles disuelven su relación y salen, plenamente convencidos de que este fuerte pregón es para ellos, y de que las iglesias que están abandonando son la caída Babilonia, que han rechazado el mensaje que precedió a esto. "La hora de su juicio es venida". Sus casas, que ellos han cerrado a este segundo mensaje del advenimiento, han quedado desoladas. Dios les ha abandonado a su propia confusión.... La doctrina adventista era la última prueba que Dios jamás diera a su pueblo para que saliera y se separara de todos los incrédulos impíos. Ibid., p. 69, 70.

La encarnizada animosidad de Bates contra las principales iglesias protestantes es evidente, pues usaba términos tan burlones como "desoladas", "confusión", e "impíos" para describirlas. Asombrosamente, Bates decretó que las iglesias protestantes eran Babilonia, ¡simplemente porque rechazaron un mensaje que hasta su mismo originador reconocía que era una falsedad! ¡En esencia, Bates estaba afirmando que las iglesias protestantes estaban perdidas porque habían rechazado una falsa enseñanza! ¡Con una lógica como ésta, no es de maravillarse que Bates tuviera dificultades para atraer seguidores!

Bates se aferraba a la creencia de que la obra de los cristianos a favor de las almas perdidas había terminado en 1844, y no hizo ningún esfuerzo personal para salvarlas:

Por supuesto, aquí terminaron los 2300 días de la visión, porque debía haber una tardanza más tarde. No olviden esto tampoco. "Porque el fin ocurrirá en el tiempo señalado". Aquí también terminó nuestra última obra de amonestación al mundo; y nuestra obra cesó. ¿Por qué? Porque los mensajes cesaron, y nos dejaron enteramente libres de trabajo. Y hubo silencio en el cielo por espacio de media hora, una semana entera o siete días y medio. Decimos que aquí nuestro glorioso Sumo Sacerdote inició la purificación del santuario, y "recibió el reino, y el dominio, y la gloria", "la Nueva Jerusalén". Ibid., p. 84.

En 1847, cuando Bates escribió este libro, creía que el pueblo adventista estaba en la mitad del período de "siete días", que él creía era un período de siete años durante el cual Dios "probaría" al pueblo adventista, el que había sido parte del movimiento de 1844. Durante esos siete años, desde 1844 hasta 1851, Dios se proponía "probar" a los adventistas para establecer cuáles de ellos aceptarían la enseñanza sobre el sábado de los Bautistas del Séptimo Día.
... al pueblo de Dios se le presentó este mensaje con insistencia, para probar su sinceridad y honestidad en la entera palabra de Dios... Ibid., p. 114.

A la culminación de este período de siete días, en 1851, Cristo regresaría a la tierra. Los que aceptaran el sábado recibirían el "Sello de Dios" y serían salvos. Los adventistas que rechazaran el sábado reingresarían a las iglesias observadoras del domingo, y recibirían la "Marca de la Bestia". Las enseñanzas de Bates sobre el Sello de Dios y la Marca de la Bestia se convertirían más tade en el fundamento de la doctrina Adventista del Séptimo Día acerca de los sucesos de los últimos días.

Bates y el Fin del Mundo

Mientras que para la mayoría de los observadores candorosos no había evidencia del fin del mundo, Bates encontraba evidencias por todas partes. En cada incendio, en cada tormenta, veía una señal del fin:

Tengo delante de mí un folleto de 83 páginas titulado "La voz de Dios, o un relato de los incendios, huracanes, e inundaciones sin paralelo, comenzando en 1845; también pestilencias, hambrunas, y crímenes" - compilado por Thomas M. Preble. Puesto que esta obra fue publicada a principios de este año, los periódicos de países extranjeros y los de nuestra propia y feliz república muestran que estas calamidades entre los hombres están aumentando todavía a un grado tremendo. Los habitantes de muchos países no saben qué pensar. Ibid., p. 89.

Bates advertía que el tercer ay de Apocalipsis estaba cayendo sobre el mundo:
"... y díganme, si pueden, qué significan todas estas calamidades, si no es el tercer ay lo que retumba a través de las naciones de la tierra, y que se apresura grandemente a formar su centro focal para "una tribulación cual nunca fue desde que existió nación alguna". Ibid., p. 91.

Bates advierte de incendios...

Las pérdidas totales causadas por incendios en los últimos dos años suman aproximadamente 65 millones de dólares, como 45 millones en este país. En 1845, se perdió un estimado de 31 millones de dólares en más o menos 38 ciudades y pueblos; en la mayoría de los casos el corazón, o sección comercial, fue destruído; además, multitud de pequeños incendios que causaron pérdidas por menos de veinticinco mil dólares, y también miles de acres de bosques, probablemente aumentaron la cantidad hasta aproximadamente cuarenta millones de dólares, y, de acuerdo con numerosos relatos, en la mayoría de los casos, estos incendios rugían hasta más allá del control del hombre. Ibid., pp. 91, 92.

... e inundaciones... El mar y las olas rugiendo. Las tremendas galernas y tormentas de 1845, y muchas en 1846, ciertamente no han sido superadas en épocas pasadas.... Inundaciones en 1845-1846 - Creo que, desde los días de Noé, no hemos tenido estos records. Ibid., p. 92.
... y, por supuesto, terremotos...

Terremotos.- No me detendré a enumerarlos aquí. Scientific American registra más de cincuenta en 1846. Ibid., p. 93.
... y pestilencias...

Pestilencia.- El cólera asiático, una peste terrible, el mensajero volante de Dios con una espada desenvainada en su mano... Ibid.
En cuanto a hambrunas, Bates se vuelve al libro apócrifo de Esdras, que él aparentemente creía que era inspirado...

Esdras dice: "La semilla fracasará a causa del añublo y el granizo". xv. el mismo profeta dice: "la provisión será barata (han sido) y súbitamente los lugares plantados aparecen sin plantar (la semilla podrida bajo los terrones), las bodegas llenas súbitamente se encuentran vacías". Aquí está el cumplimiento: cientos sobre cientos de nuestras naves casi constantemente abandonan nuestras riberas, cargadas con provisiones de nuestras bodegas, para combatir la hambruna en Europa. Si los relatos con respecto a la hambruna son ciertos, las naves continuarán saliendo hasta que nuestras bodegas queden vacías. Esto no es ni fantasía ni fábula, sino la historia y la palabra de nuestro Dios. 
La profecía de Esdras comienza a escudriñar y a arder como fuego. Ibid., p. 122.
Después de leer estos cumplimientos de la profecía, ¡uno tendría que preguntar si este hombre tenía una exacta comprensión de las profecías bíblicas! Rápidamente se hace evidente que su comprensión de las profecías estaba basada más en sus propias creencias personales que en los hechos. De hecho, pone en duda toda la teología profética de Bates. He aquí algunas extrañas enseñanzas de Bates sobre las profecías:

El mensaje del tercer ángel completado en el otoño de 1844:

Les pido que miren hacia atrás, al verano y el otoño de 1844, donde pueden ver el cumplimiento de este mensaje del tercer ángel de la manera más maravillosa y notable en casi todos los pueblos y casi todas las ciudades a través de Nueva Inglaterra. Ibid., p. 69.

Al responder a la pregunta de por qué el movimiento de 1844 [el mensaje del tercer ángel] estuvo restringido mayormente a los Estados Unidos en vez de al mundo entero, Bates sostiene que sólo el mensaje del primer ángel fue a todo el mundo:

Si Ud. quiere mirar el capítulo 14 nuevamente, verá que fue sólo el primer mensajero el que envió su mensaje a toda nación, tribu, y lengua, y pueblo. Ibid., p. 69.
Bates afirmaba que Cristo recibió el reino en 1844:

Aquí hay entonces prueba positiva y corroborada de que Cristo recibió su dominio y la gloria y el reino, o como en la parábola de las diez vírgenes, el Esposo vino a las bodas, bajo el sonido de la séptima trompeta, después del mensaje del tercer ángel, y antes de que se derramaran seis de las siete plagas. Ibid., p. 103, 104.

Bates hizo la asombrosa afirmación de que el sábado no pudo ser guardado antes de 1844...
Dice el lector: ¿Por qué no guardó el pueblo "los mandamientos de Dios", como en el texto, antes del otoño de 1844? Porque el mensaje no había sido presentado, ni podía serlo, hasta que el mensaje del tercer ángel (versículos 9 al 11) hubiese hecho esta separación, pues no podían guardar el cuarto mandamiento, el séptimo día sábado, mientras estuviesen unidos a esta iglesia nominal (Babilonia), y de aquí la separación. Ibid., p. 114.

Las interpretaciones de Bates de Apocalipsis 14 lo obligan a llegar a la conclusión de que los guardadores de los mandamientos de Dios no existían antes de 1844. Esta irónica conclusión ignora el hecho de que ¡Bates mismo se enteró del sábado por los Bautistas del Séptimo Día! Esto roza el engaño directo, porque ¡Bates sabía muy bien que había una gran comunidad de Bautistas del Séptimo Día que había estado "presentando" el sábado por 100 años!

¡El ejemplo definitivo del autoengaño de Bates se encuentra en su afirmación de que el mensaje del evangelio mismo terminó en 1844!. Esta cita sola debería ser evidencia suficiente para cualquier cristiano de que este hombre no estaba guiado por Dios en sus enseñanzas:

Ahora, permítase que esta puerta se cierre, y la predicación de este evangelio no tendrá ningún efecto. Esto es justo lo que decimos que son los hechos. El mensaje del evangelio terminó en el tiempo señalado con la terminación de los 2300 días, y casi cada uno de los creyentes honestos que está observando las señales de los tiempos lo admitirá.

¿Cómo podemos confiar en un hombre que entendió de manera tan torcida y perversa las profecías bíblicas? ¡Y, sin embargo, las enseñanzas de Bates se convirtieron en el fundamento sobre el cual se desarrollaría la doctrina de la Ley Nacional Dominical más tarde! Las enseñanzas de Bates sobre Babilonia, el sábado, y el remanente forman el núcleo de la manera en que los modernos Adventistas del Séptimo Día interpretan las profecías bíblicas. Por supuesto, con el correr de los años, los adventistas han ido rechazando más y más de las enseñanzas originales de Bates, pero él echó los cimientos de la enseñanza de la Ley Nacional Dominical, y más tarde los adventistas construyeron sobre este fundamento. 

Naturalmente, estas extrañas enseñanzas generaron alguna resistencia en las iglesias cristianas en la década de 1840. Esta resistencia fue interpretada por los adventistas observadores del sábado como persecución y como evidencia adicional de que las denominaciones cristianas habían caído y estaban perdidas. Las teorías de Bates fueron fácilmente desbaratadas por los eruditos bíblicos, y los adventistas observadores del sábado consiguieron pocos adherentes. Bates necesitó alguna ayuda para mantener a flote sus teorías que se hundían. Pronto encontró la ayuda que necesitaba en la joven profetisa llamada Ellen White.

Bates encuentra un amigo

¿Quién era Ellen White? Una mujer de 19 años de edad, devota seguidora de William Miller. Tenía serios problemas de salud resultantes de una lesión cerebral en su niñez. Más tarde, aseguró haber recibido visiones de Dios, aunque muchos de los que presenciaron sus visiones tuvieron la impresión de que ellas eran el resultado más de su mala salud que de su inspiración. La Hermana White y su familia estuvieron entre los fanáticos que fueron expulsados de una iglesia metodista en septiembre de 1843 por haber causado disturbios durante los servicios religiosos en la iglesia:

La razón de su despido no fue la de haber predicado la segunda venida del Señor Cristo Jesús. Ese es un principio de nuestra fe ortodoxa, que fue confirmado en los Artículos de Religión en 1784. Su despido lo ocasionó su violación de la disciplina al proclamar los puntos de vista de la fijación de fechas por parte de William Miller.... después de haber sido aconsejados reiteradamente y sin ruido para que se abstuvieran de su conducta desorganizadora durante las reuniones de la iglesia, los miembros de la Iglesia de Chestnut Street hicieron uso de lo que creyeron era su único recurso, despedir a la familia Harmon. (Carta a Keith Moxon de parte de la Iglesia Metodista Unida de Chestnut Street, 3 de junio de 1988, tomada del sitio de Internet Truth or Fables).

El despido de Ellen White de la iglesia metodista y los eventos subsiguientes le llevaron a creer lo mismo que creía Bates: Que las iglesias protestantes eran Babilonia. La Sra. White no perdió la oportunidad de atacar a los predicadores cristianos que se habían opuesto a la fijación de fechas por Miller:

Muchos pastores del rebaño, que aseguraban amar a Jesús, decían que no se oponían a la predicación de la venida de Cristo, sino al hecho de que se fijara una fecha para esa venida. Pero el omnividente ojo de Dios leía en sus corazones. No deseaban que Jesús estuviese cerca. Comprendían que su profana conducta no podría resistir la prueba, porque no andaban por el humilde sendero que trazara Cristo. (Véase Primeros Escritos, pp. 233-234).

No pasó mucho tiempo antes de que Ellen White y Joseph Bates se unieran en la batalla contra las odiadas iglesias observadoras del domingo. Aunque la evidencia bíblica para las enseñanzas de Bates era notoriamente ausente, la deficiencia en la inspiración pronto fue subsanada por la hermana White, que comenzó a tener visiones que apoyaban la extraña manera en que Bates entendía los sucesos.

Para 1850, Bates, Ellen White, y su esposo James White habían logrado convencer a varios cientos de seguidores de que la enseñanza de Bates acerca del sábado era el postrer mensaje de Dios para el mundo. Sin embargo, el grupo comenzó a tener dificultades en 1851, cuando Cristo no se materializó como Bates había prometido. Al aproximarse la fecha  y ser más y más obvio que Cristo no iba a venir, los White comenzaron a distanciarse de Bates. Cuando el año de 1851 pasó sin novedad, Bates y los White sufrieron una humillante derrota. Los adventistas comenzaron a volverse contra Bates y los White. Se preguntaban cómo un profeta de Dios no había podido prever que Bates estaba errado acerca de la fecha de 1851. Los White, decepcionados porque muchos de sus seguidores se habían vuelto contra ellos, decidieron poner mayor distancia entre Bates y ellos mismos, y se mudaron al medio oeste, donde no eran tan bien conocidos.

Aunque descartaron las enseñanzas de Bates acerca del período de prueba de 7 años, continuaron predicando que el sábado era la prueba final para la humanidad. La Sra. White escribió:
Vióse la luz del sábado, y el pueblo de Dios fue probado, como antiguamente lo fueron los hijos de Israel, para ver si quería guardar la ley de Dios. (Primeros Escritos, p. 254).
Lograron reunir un pequeño número de seguidores, y formaron la Iglesia Adventista del Séptimo Día en 1863.

Los Adventistas del Séptimo Día pronto adquirieron reputación entre los otros cristianos. Se conocían por sus esfuerzos para reclutar miembros de entre otras denominaciones cristianas. También eran conocidos por referirse a los católicos como Babilonia y a los protestantes como el protestantismo apóstata. Los White todavía estaban convencidos de que todas las demás iglesias cristianas eran apóstatas porque habían rechazado el fanático movimiento de Miller para fijar fechas. Innecesario es decirlo, la hostilidad de los adventistas hacia otras denominaciones cristianas generó mucha animosidad entre los grupos. Ellen White describe su desagrado hacia las denominaciones cristianas "caídas":

Vi que las iglesias nominales han caído; en su medio reinan la frialdad y la muerte. (Primeros Escritos, p. 116).

Los pecados de las iglesias populares han sido blanqueados. Muchos de sus miembros dan rienda suelta a los vicios más groseros y caminan en la iniquidad. ¡Babilonia ha caído y se ha convertido en albergue de toda ave inmunda y aborrecible! Los pecados más repugnantes de la época encuentran cabida bajo el manto de la cristiandad. (Testimonies, tomo 4, p. 13).
Ellen White y su ángel estaban tan molestos con los cristianos observadores del domingo que estaban listos a derramar la ira de Dios sobre ellos:

Vi que, desde que Jesús dejó el lugar santo del santuario celestial, y entró detrás del segundo velo, las iglesias han estado llenándose de toda ave inmunda y aborrecible. Vi gran iniquidad y vileza en las iglesias; sin embargo, sus miembros profesan ser cristianos. La profesión que hacen, sus oraciones y sus exhortaciones, son abominación a la vista de Dios. Dijo el ángel: "Dios no halla agrado en sus asambleas. Practican el egoísmo, el fraude, y el engaño sin reprensión de su conciencia. Sobre todos esos malos rasgos arrojan el manto de su religión". Me fue mostrado el orgullo de las iglesias nominales. Dios no cabe en sus pensamientos; sus ánimos carnales se espacian en sí mismos; adornan sus pobres cuerpos mortales, y luego se miran con satisfacción y placer. Jesús y los ángeles los miran con enojo. Dijo el ángel: "Sus pecados y su orgullo han subido hasta el cielo. Su porción está preparada. La justicia y el juicio han dormitado largo tiempo, pero pronto despertarán. La venganza es mía, yo pagaré, dice el Señor". Las terribles amenazas del tercer ángel van a ser realizadas, y todos los impíos han de beber de la ira de Dios. Una hueste innumerable de malos ángeles está dispersándose por toda la tierra y llena las iglesias. Estos agentes de Satanás consideran con regocijo las agrupaciones religiosas, porque el manto de la religión cubre los mayores crímenes e iniquidades". (Primeros Escritos, p. 274).

En la mente de Ellen White, las iglesias cristianas no adventistas estaban llenas de pecado. En  la mente de ella, sus peores enemigos no eran los no cristianos. ¡Sus peores enemigos eran los cristianos guardadores del domingo!

Ellen White concibe como surge de la Ley Dominical Nacional

A mediados del siglo dieciocho, hubo una serie de incidentes en los cuales los Adventistas del Séptimo Día se metieron en problemas con la ley por trabajar en domingo. En muchos estados  había "leyes azules" que prohibían trabajar en domingo. Es contra este telón de fondo de  persecución por el estado que la profetisa Ellen White describe la venidera persecución de los observadores del sábado en una serie de libros y artículos. En 1882, apareció lo siguiente en el libro Primeros Escritos:

Vi después que los magnates de la tierra consultaban entre sí, y Satanás y sus ángeles estaban atareados en torno de ellos. Vi un edicto del que se repartieron ejemplares por distintas partes de la tierra, el cual ordenaba que si dentro de determinado plazo no renunciaban los santos a su fe peculiar y prescindían del sábado para observar el primer día de la semana, quedaría la gente en libertad para matarlos. (PE, 282)

En 1884, ella introdujo el hecho de que habría un aumento gradual en la severidad de las leyes para hacer obligatoria la observancia del domingo:

En el último conflicto, el sábado será el punto especial de controversia a través de toda la cristiandad. Los gobernantes seculares y los dirigentes religiosos se unirán para hacer cumplir la observancia del domingo; y como las medidas más suaves fallarán, se harán efectivas las leyes más opresivas. Se insistirá en que los pocos que se oponen a una institución de la iglesia y una ley del país no deberían ser tolerados, y finalmente se dictará un decreto denunciándolos como merecedores del castigo más severo, y dándole libertad a la gente para que, después de cierto tiempo, los maten. Spirit of Prophecy, vol. 4, p. 444).

Para finales de la década de 1880, el fin les parecía inminente a los adventistas. La razón de que ellos creyeran que el fin era inminente era que, a finales de esa década, el Congreso de los Estados Unidos estaba discutiendo una ley que habría convertido al domingo en un día de fiesta reconocido nacionalmente. En 1886, la Sra. White advirtió que el fin vendría pronto:
El fin de todas las cosas está a las puertas. El tiempo de angustia está a punto de caer sobre el pueblo de Dios. Será entonces cuando saldrá un decreto prohibiendo que los que guardan el sábado del Señor compren o vendan, y amenazándolos con castigarlos, y hasta ejecutarlos, si no observan el primer día de la semana como si fuera el sábado. (Historical Sketches, p. 156).

Entonces sucedió lo inesperado. La ley dominical fue derrotada en el Congreso. Era evidente que muchos en el Congreso pensaban que esta ley violaría la separación entre la iglesia y el estado. Además, si esta ley se ponía en vigor, probablemente habría sido rechazada en la Corte Suprema. Después de este incidente, el movimiento de la Ley Dominical perdió impulso, y gradualmente volvió su atención a otros asuntos. Para principios de 1900, comenzaba a parecer improbable que se fuera a aprobar una ley dominical en algún momento en un futuro cercano. Ahora los adventistas tenían un dilema entre manos. Necesitaban tener una explicación de cómo una ley dominical podría ser aprobada, dadas las circunstancias actuales. A la profetisa Ellen White finalmente se le ocurrió una explicación en 1904:

Cuando el sábado se convierta en el punto especial de controversia a través de la cristiandad, la persistente negativa de una pequeña minoría a ceder a las demandas populares los convertirá en objetos de execración universal. Se insistirá en que los pocos que se oponen a una institución de la iglesia y a una ley del estado no deberían ser tolerados; que es mejor que ellos sufran que naciones enteras sean sumidas en confusión e ilegalidad. Este argumento parecerá concluyente; y contra los que honran el sábado del cuarto mandamiento se emitirá finalmente un decreto, denunciándoles como merecedores del castigo más severo, y dando permiso a la gente para matarlos después de cierto tiempo. (Youth Instructor, 7-12, 1904).

Para 1904, el escenario de un movimiento organizado de dirigentes religiosos que prohijaran una legislación dominical en el Congreso parecía poco realista. Puesto que en ese momento parecía en extremo improbable que una ley dominical ocurriera bajo condiciones ordinarias, debía haber algún extraordinario suceso externo que la precipitara. Así, Ellen White inventó un nuevo escenario en el cual los Estados Unidos se enfrentaba a una crisis súbita y terrible. Si los Estados Unidos no actuaba para matar a los observadores del sábado, tenía que haber una terrible catástrofe nacional. Durante esta horrible crisis, la ley dominical sería justificada por los políticos que, bajo circunstancias normales, rechazarían la ley. Sin embargo, en una situación de crisis, estarían convencidos de aprobar una ley dominical para evitar que la nación entera fuera "sumida en confusión e ilegalidad".
Aunque éste es ciertamente un escenario creativo, la Sra.White no proporciona evidencia bíblica en favor de este nuevo escenario, ni explica cómo el matar a los observadores del sábado podría evitar que la nación fuera sumida en la confusión y la ilegalidad.

En 1904, la Sra.White hablaba como si sólo la "cristiandad" aprobaría las leyes dominicales, pero, para 1911, nuevamente había cambiado su nuevo escenario, en esta ocasión para incluir al mundo entero. La Sra. White escribe en su libro señero, Great Controversy, publicado en 1911:
Los poderes de la tierra, uniéndose para hacer guerra contra los mandamientos de Dios, decretarán que "todos, chicos y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos" (Apocalipsis 13:16), deberán conformarse a las costumbres de la iglesia mediante la observancia del falso sábado. A todos los que rehúsen obedecer les serán aplicados severos castigos, y finalmente se declarará que merecen la muerte. (p. 604).

Esta ley dominical "universal" es expuesta en el último libro de la Sra. White, que fue publicado en 1917, un año después de la muerte de ella:

En este nuestro día, muchos de los siervos de Dios, aunque inocentes de delito, serán entregados para que sufran humillación y abuso a manos de los que, inspirados por Satanás, están llenos de envidia y prejuicio religioso. La ira del hombre se despertará especialmente contra los que honran el sábado del cuarto mandamiento; y por fin, un decreto universal les denunciará como merecedores de la muerte. (Prophets and Kings, p. 512).


Así, encontramos que la doctrina de la Ley Dominical ha estado evolucionando y cambiando continuamente a través de los años para adaptarse a los particulares retos de la respectiva generación. Después de la muerte de la profetisa Ellen White en 1916, la posición de la iglesia acerca de la Ley Dominical Nacional se inmovilizó, y ha permanecido relativamente sin cambios. Esto es comprensible, puesto que ya no hay nadie en la iglesia con autoridad profética para modificar la enseñanza. La iglesia continúa enseñando hoy la misma doctrina que enseñó a principios de la década de 1900.

By: Dirk Anderson Año (2000).

martes, 9 de mayo de 2017

Uruguay, primer país del mundo en legalizar la marihuana y la gestión pública de su venta


Uruguay se ha convertido en el primer país del mundo que legaliza la marihuana y encomienda el control de su producción y distribución al Estado. El Senado ha aprobado este martes su legalización con 16 votos a favor y 12 en contra.

El proyecto de ley se aprobó durante una acalorada sesión de debates en la Cámara de Senadores que duró más de 12 horas, y que contó con el respaldo del presidente uruguayo. La iniciativa fue impulsada por el mismo José Mujica en 2012, como una medida para frenar el narcotráfico. La ley entrará en vigor en el segundo semestre del 2014. 

A partir de entonces, la nueva regulación permitirá el uso de cannabis hasta con un 5% de tetrahidro cannabinol (THC), su principal constituyente psicoactivo. Según los científicos, ese es el límite que provoca consecuencias mínimas en los consumidores. La Junta Nacional de Drogas de Uruguay prevé la disponibilidad de cuatro o cinco variedades de cannabis a un precio de un dólar por gramo.

A los ciudadanos se les permitirá el cultivo de hasta seis plantas, la posesión de hasta 480 gramos de marihuana por persona y la compra en farmacias de hasta 40 gramos al mes al precio público de un dólar el gramo, siempre y cuando estén inscritos en un registro de la administración pública. Un ente estatal regulador estará dedicado a expedir licencias y controlar la producción y distribución de marihuana.

El Gobierno de José Mujica espera que la nueva ley contribuya a combatir el crimen organizado en el país y pueda "regular un mercado que ya existe". Argumenta que el efecto del narcotráfico "es peor que el de la propia droga" y que "la vía represiva" contra las drogas ha fracasado: en Uruguay, una tercera parte de la población carcelaria está vinculada con el narcotráfico. La Cámara de Diputados había aprobado la ley el pasado 31 de julio.

Fuente: https://actualidad.rt.com/actualidad/view/113757-uruguay-legalizacion-marihuana-control-estatal

LA VERDADERA TEMPERANCIA
“La verdadera temperancia nos enseña a abstenernos por completo de todo lo perjudicial, y a usar cuerdamente lo que es saludable”. [Elena G. de White, Conducción del Niño pág 374]
“Las moscas muertas hacen heder y corrompen el perfume del perfumista; así es una pequeña locura al que es estimado como sabio y honorable” Eclesiastés 10: 1
Toda una vida se puede echar a perder por un solo hábito malo. El mejor modo de no caer en él es no tomar NUNCA lo que es perjudicial. Un borracho, un drogadicto o un fumador, no hubieran llegado nunca a serlo si no hubiesen tomado su primera copa, su primera dosis o su primer pitillo.
El alcohol en la Biblia
El consumo de alcohol fue la causa de que Nadab y Abiú murieran al ofrecer fuego extraño en el altar. A la madre de Sansón y a Juan el Bautista se les prohibió personalmente el consumo de alcohol (Jueces, 13: 4; Lucas, 1:15) Además de desaconsejar el uso de alcohol y prevenir a los creyentes de sus perjuicios, la Biblia prohíbe su uso a toda persona que quiera dedicar su vida a Dios (nazareos) o trabaje para su obra (sacerdotes) Si la obra de Dios no es compatible con el alcohol, la vida del creyente tampoco lo es.
El tabaco, la marihuana, la heroína, las drogas sintéticas, etc., no son mencionadas en la Biblia porque no se conocía su uso. Pero Dios no nos deja sin guía en estos asuntos. Cuando en el siglo XIX el uso del tabaco estaba generalizado, se le dieron a Elena G. de White las siguientes instrucciones:
“El uso del tabaco es un hábito que frecuentemente afecta el sistema nervioso de una manera más poderosa que el uso del alcohol. Ata a su víctima con ligaduras más fuertes y esclavizantes que la copa que embriaga. El hábito es más difícil de vencer. En muchos casos, el cuerpo y la mente están más completamente intoxicados con el uso del tabaco que con los licores espirituosos, pues es un veneno más sutil… Mientras más abundantemente se usen estos venenos, más brutal se volverá la naturaleza… Enseñad a vuestros hijos que aborrezcan los estimulantes” -Conducción del niño, cp. 64, pg. 380-381.

USAR CUERDAMENTE LO QUE ES SALUDABLE
“Ha de enseñarse y practicarse la temperancia en todas las cosas de esta vida. La temperancia en comer, beber, dormir y vestir es uno de los grandes principios de la vida religiosa. La verdad, colocada en el santuario del alma, guiará en el trato del cuerpo. Nada que ataña a la salud del ser humano ha de considerarse con indiferencia. Nuestro bienestar eterno depende del uso que hagamos en esta vida de nuestro tiempo, vigor e influencia” Elena White, Conducción del niño, cp. 63, pg. 371
La temperancia implica un equilibrio en todas las áreas de nuestra vida. Debemos ser temperantes en todos los ámbitos de nuestra vida como:
Estudio
Trabajo 
Vestido 
Alimentación
Diversiones 
Hábitos de sueño 
Sexualidad
¿POR QUÉ DEBEMOS SER TEMPERANTES?
“Pues habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios” 1ª de Corintios, 6: 20 Se ha pagado un alto precio por nosotros: La sangre preciosa de Jesús. ¿No honraremos a aquel a quien pertenecemos cuidando juiciosamente de nuestro cuerpo y nuestra mente?
“El uso equivocado del cuerpo acorta el período de vida que Dios ha asignado para que lo utilicemos en su servicio. Cuando nos permitimos el cultivo de hábitos equivocados, nos acostamos a altas horas de la noche, y satisfacemos las demandas del apetito a expensas de la salud, colocamos los fundamentos de nuestra debilidad. Desequilibramos el sistema nervioso cuando descuidamos el ejercicio físico o recargamos de trabajo la mente o el cuerpo. Los que acortan sus vidas de este modo y no hacen caso de las leyes naturales, son culpables de robarle a Dios. No tenemos derecho de descuidar el cuerpo, la mente, o las fuerzas, ni de abusar de estos dones que deberían utilizarse para ofrecer a Dios un servicio consagrado” -Elena White, Consejos sobre la salud, pág. 41

¿Qué dice la Biblia acerca de la marihuana?
Para el alcohol, la unidad de medida es la “bebida estándar”, es cualquier bebida que contiene cerca de 14 gramos de alcohol puro (aproximadamente 0,6 onzas o 1.2 cucharadas). La bebida estándar es definida convencionalmente como el contenido de alcohol de 12 onzas de cerveza (5% de alcohol) o 5 onzas de vino (12% de alcohol) o una onza y media (un shot, 40% de alcohol–80 grados) de destilado (licores fuertes). En la mayoría de los estados de Estados Unidos, el nivel legalmente definido de intoxicación se produce normalmente, dependiendo del ritmo, después de cuatro bebidas para una mujer promedio o cinco para un hombre promedio.
Si el propósito de consumir marihuana fuera para nutrición y sabor, necesitaríamos comer solamente una cantidad que no causaría el efecto intoxicante —alrededor de 200 mg de hojas de marihuana—. En teoría, entonces, podría ser posible ingerir marihuana sin intenciones pecaminosas. Pero, por supuesto, en casi todos los casos, el uso recreativo de la marihuana se hace con la intención de lograr un cierto nivel de intoxicación. Y si la intención del uso recreativo de la marihuana es lograr un cierto nivel de intoxicación, entonces es claramente un motivo y acción pecaminosa.
Algunos de los versículos de la Biblia relacionados con la embriaguez y sobriedad:
Efesios 5:18 - “Y no se embriaguen con vino, en lo cual hay disolución, sino sean llenos del Espíritu.”
Gálatas 5:21 - “Envidias, borracheras, orgías y cosas semejantes, contra las cuales les advierto, como ya se lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios” 
1 Pedro 5:8 - “Sean sobrios, estén alerta.”
1 Corintios 6:10 - “ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los difamadores, ni los estafadores heredarán el reino de Dios.”
Proverbios 23:20-21 - “No estés con los bebedores de vino, Ni con los comilones de carne, Porque el borracho y el glotón se empobrecerán, Y la vagancia se vestirá de harapos..”
Proverbios 23:29-33 - “¿De quién son los ayes? ¿De quién las tristezas? ¿De quién las luchas? ¿De quién las quejas? ¿De quién las heridas sin causa? ¿De quién los ojos enrojecidos? De los que se demoran mucho con el vino, De los que van en busca de vinos mezclados. No mires al vino cuando rojea, Cuando resplandece en la copa; Entra suavemente, pero al final muerde como serpiente, y pica como víbora. Tus ojos verán cosas extrañas, y tu corazón proferirá perversidades.”         
Isaías 5:11 - “¡Ay de los que se levantan muy de mañana para ir tras la bebida, de los que trasnochan para que el vino los encienda!”
Oseas 4:11 - “La prostitución, el vino y el vino nuevo quitan el juicio.”
1 Corintios 5:11 - “Sino que en efecto les escribí que no anduvieran en compañía de ninguno que, llamándose hermano, es una persona inmoral, o avaro, o idólatra, o difamador, o borracho, o estafador. Con esa persona, ni siquiera coman.”
Isaías 28:7 - “También éstos se tambalean por el vino y dan traspiés por el licor: El sacerdote y el profeta por el licor se tambalean, Están ofuscados por el vino, por el licor dan traspiés; Vacilan en sus visiones, titubean al pronunciar juicio . “

Mateo 24:48-49 - “Pero si aquel siervo es malo, y dice en su corazón: ‘Mi señor tardará; y empieza a golpear a sus consiervos, y come y bebe con los que se emborrachan ...”

Ley Dominical.- Introducción (Recordando el Pasado)

¿Que Paso en el País de España Año 1902?



“Antes que los juicios de Dios caigan finalmente sobre la tierra, habrá entre el pueblo del Señor un avivamiento de la piedad primitiva, cual no se ha visto nunca desde los tiempos apostólicos. El Espíritu y el poder de Dios serán derramados sobre sus hijos. Entonces muchos se separarán de esas iglesias en las cuales el amor de este mundo ha suplantado al amor de Dios y de su Palabra. Muchos, tanto ministros como laicos, aceptarán gustosamente esas grandes verdades que Dios ha hecho proclamar en este tiempo a fin de preparar un pueblo para la segunda venida del Señor. El enemigo de las almas desea impedir esta obra, y antes que llegue el tiempo para que se produzca tal movimiento, tratará de evitarlo introduciendo una falsa imitación. Hará aparecer como que la bendición especial de Dios es derramada sobre las iglesias que pueda colocar bajo su poder seductor; allí se manifestará lo que se considerará como un gran interés por lo religioso. Multitudes se alegrarán de que Dios esté obrando maravillosamente en su favor, cuando, en realidad, la obra provendrá de otro espíritu. Bajo un disfraz religioso, Satanás tratará de extender su influencia sobre el mundo cristiano”. [EL Conflicto de los Siglos, Cap. La verdadera conversión es esencial, Pag. 455]

ANTECEDENTES NORMATIVOS Y GÉNESIS DEL DERECHO AL DESCANSO SEMANAL

El derecho al descanso semanal nace a principios del siglo XX, coincidiendo con la promulgación de las primeras leyes obreras. En cambio, este derecho en sus primeras manifestaciones se denomina descanso dominical debido a su carácter confesional originario. Antes de la aparición de las primeras leyes de industriales, ya existían antecedentes normativos de la regulación del reposo semanal. Estas regulaciones previas a la primera legislación social que reconocían el descanso dominical tienen un fundamento jurídico distinto al de las leyes laborales aprobadas en el siglo XX .

Durante el siglo XIX, las normas jurídicas se caracterizaban por su acusado carácter religioso, imponiendo un deber de carácter sacro, más que un derecho laboral, consistente en el acatamiento de los mandatos establecidos por la Iglesia. Por todo ello, no podemos calificar al descanso dominical como un verdadero derecho subjetivo al reposo con el fin de recuperar las energías del trabajador, sino como un deber impuesto por el culto de una determinada religión.

La etapa histórica comprendida entre la revolución liberal y la aparición de las primeras leyes laborales sería el contexto jurídico en el que se produciría la concienciación social sobre la necesidad de la promulgación de una Ley de Descanso Dominical. Esta etapa comprende la década de los años treinta del siglo XIX, ínterin temporal que coincide con la decadencia del Antiguo Régimen, y que se desarrolla hasta los primeros conatos de legislación social producidos a comienzos del siglo XX. Todo ello se debió a la aparición del cambio tecnológico producido en virtud de la revolución industrial, fenómeno este tardío en nuestro país, y que dio lugar a la implantación del sistema de economía capitalista.

La revolución liberal suponía una oposición a la forma de organización del trabajo por cuenta ajena del Antiguo Régimen, esto es, el reconocimiento de la libertad de trabajo. Dicha libertad se articulaba, por primera vez, [en otra especie de trabajo por cuenta ajena: el contrato civil de servicios]. En este sistema de organización del trabajo dependiente se produce la nueva concepción del descanso dominical. Después de este período histórico el descanso dominical sería objeto de aplicación en una relación jurídica regida por la máxima de la libertad de trabajo del empleado asalariado por cuenta ajena. Durante el primer tercio del siglo XX se produce el reconocimiento generalizado del derecho al descanso dominical, que se asienta en una concepción social del reposo del trabajador, y como una mejora en las condiciones de trabajo, que incluso redunda en una mejora de la salud e higiene. El presupuesto esencial de la nueva concepción del descanso semanal sería la aparición de la [cuestión social] en la sociedad de finales de siglo XIX, término jurídico, político y social que surgiría a raíz de los innumerables problemas que rodearon a la etapa de nacimiento de la incipiente legislación obrera. Esta etapa estaría fuertemente influenciada por la ideología del liberalismo y por el fenómeno de la industrialización, y ello como consecuencia de una coyuntura de creciente situación de explotación patronal y de represión obrera por parte de los poderes públicos de la época. Se aprecia, pues, la necesidad de positivizar el descanso semanal por medio de una [Reforma Social], como fenómeno inherente a los problemas planteados por la cuestión social.

La política legislativa de los Estados europeos durante la primera década de nuestro siglo consistió en elaborar una legislación del descanso dominical. Esta actividad de los legisladores nacionales tuvo su fundamento en una larga tradición congresista de carácter intencional que culminaría con la Conferencia internacional de Berlín, celebrada en el año 1890. Después de esta Conferencia internacional la Comisión de Reformas Sociales se encargaría de elaborar un Anteproyecto de Ley que abordara la regulación del Descanso dominical, y que sería redactado por el administrativista SANTAMARÍA DE PAREDES, Delegado del Gobierno de España en esa Conferencia.

No obstante, posteriormente a los congresos sobre el descanso dominical celebrados a finales del S. XIX y antes de la promulgación de la primera legislación sobre descanso dominical se reguló en nuestro país de forma indirecta el descanso dominical. Prueba de ello son el texto definitivo de la Ley de 13 de junio de 1900 (Gaceta del 13) y el Real Decreto de 26 de junio de 1902, (Gaceta del 27) reguladores del trabajo de las mujeres y de los niños en los establecimientos industriales y mercantiles, que establecía la duración de la jornada de estas [medias fuerzas] —once horas diarias o sesenta y seis semanales— de la cual se excluía el descanso en domingo (art. 2, par. 2). Con carácter previo a la publicación de la Ley de descanso dominical, ya el proyecto de Ley sobre el trabajo de las mujeres y niños contemplaba la prohibición del trabajo en domingo y días festivos a los menores de trece años, y se imponía una serie de excepciones limitativas para los menores de trece y diecisiete años (arts 2 y 3 del Proyecto). De igual modo, la Ley de 27 de diciembre de 1900, sobre jornada en las minas (Gaceta del 31), preveía el supuesto del descanso en domingo, anticipado al sábado para las cuadrillas de reparaciones urgentes.

LA LEY DE DESCANSO DOMINICAL DE 3 DE MARZO DE 1904: DE LIMITACIÓN SOCIAL DEL DESCANSO DOMINICAL

Los poderes públicos vieron la necesidad de regular el descanso dominical, como respuesta a las exigencias políticas y sociales, para ello se encomendó a la Comisión de Reforma Sociales, siendo Ministro de Gobernación Segismundo Moret. El Real Decreto de 5 de diciembre de 1883 (Gaceta de 10), dedicado a la creación de la Comisión de Reformas Sociales, sería el inicio de unos estudios tendente a la regulación del descanso semanal, que estarían inspirados por la doctrina krausista aplicable a las relaciones laborales 12 . Así, se realizan durante el la Restauración y el comienzo del reinado de Alfonso XIII una serie de investigaciones encaminadas a obtener los elementos de juicio necesarios para la regulación del descanso dominical. Estos estudios analizaron las condiciones de trabajo —en la mayoría de los casos usos profesionales asentados— existentes en los sectores profesionales del Estado, cuyo conocimiento era necesario para afrontar una formación completa y general del descanso semanal. Se produce, pues, una manifestación del <intervencionismo científico>, así se declaró <la necesidad de efectuar la revolución desde arriba para evitar que otros la hagan desde abajo> (MAURA) . Finalmente, fruto de la labor consultiva ejercida por la Comisión de Reforma Sociales, y después del debate parlamentario producido en las Cortes Generales, cuyo objeto fue la lectura por Antonio Maura del Proyecto de Ley, se aprueba el 3 de marzo de 1904 la Ley de descanso dominical, en adelante LDD/1904, (Gaceta del 22). 

Esta Ley es una de las primeras leyes de fábricas aprobadas en España, y que fue aprobada inmediatamente después de la formación del régimen jurídico de las jornadas máximas para los niños y las mujeres. Se producía, pues, en nuestro ordenamiento jurídico la regulación del descanso semanal tendente a la limitación de la jornada de trabajo, mediante una Ley de carácter especial que incidía en uno de los elementos esenciales de la relación individual de trabajo, una Ley de carácter tuitivo —pro operario—, dictada, como hemos visto, a raíz de los problemas jurídicos planteados por la <cuestión social>.

La Ley de 3 de marzo de descanso dominical de 1904 es una de las más antiguas de Europa en abordar la regulación de este derecho, y resultó un gran adelanto para ese período histórico en relación con otras leyes y códigos de trabajos comparados. La legislación social española incorpora el descanso dominical antes que el resto de los países europeos, pese a la tardía industrialización de nuestro país. En España, se establece la prohibición general de trabajar en domingo para todos los obreros una vez declarada previamente dicha prohibición para las mujeres y los niños. 

Así, la Ley de 1904 lo que hace es ampliar el ámbito subjetivo de aplicación de la prohibición de trabajo en domingo y fiestas contemplado con anterioridad en la ley de 13 de marzo de 1900 a todo tipo de trabajador asalariado. La LDD/1904 únicamente establecía la prohibición del trabajo en domingo para todos los obreros, siendo ajeno a su campo de aplicación los trabajos realizados en días festivos. Así, el reconocimiento del descanso dominical se desmarcaba de su originaria adscripción a la garantía del reposo aplicable a las cuotas débiles del mercado laboral de comienzos de siglo. 

Se aprecia en la LDD/1904 un carácter progresista en relación con las demás disposiciones normativas dictadas en su contexto histórico. Podemos advertir que la elaboración de esta Ley está presidida por una clara voluntad de sistematizar y homogeneizar las condiciones del disfrute del reposo laboral disfrutado en domingo, pero que no fueron acogidas definitivamente hasta la publicación de la LDD/1904. El carácter religioso, se desprende de la declaración del domingo como día efectivo de disfrute del descanso previsto en cómputo semanal, que convierte al descanso en dominical y no en semanal como consecuencia de la santificación del domingo según los dogmas de la Iglesia Católica (GONZALEZ-ROTHVOSS). El art. 1 de la Ley de 1904 establecía, por primera vez en nuestro ordenamiento jurídico, una prohibición de carácter general del trabajo por cuenta ajena prestado en domingo, que estaba sometido a excepciones, salvo en el supuesto del trabajo de las mujeres y menores de diez y ocho años (PALOMEQUE LOPEZ). Estamos, pues, ante una declaración de la prohibición del trabajo en domingo de forma casuística, cuya finalidad era comprender en el ámbito subjetivo de la LDD/1904 a todo el conjunto de los trabajos asalariados y dependientes. 

No obstante, ya tuvo oportunidad el Instituto de Reformas Sociales, en su Circular de 26 de julio de 1902 (Gaceta del 27), de apuntar la dificultad que suponía la imposición de un descanso dominical con carácter general y obligatorio, dada la diversidad de costumbres que existían en nuestro país y para reconciliarse se debería contar con el auxilio y coordinación de la Administración para introducir ese descanso dominical en las tradiciones locales. La tipificación del derecho al descanso dominical tenía carácter obligatorio —ius cogens—, es decir, derecho necesario, del cual las partes no podían disponer en virtud de pacto inter partes. Así pues, el art. 3 de la LDD/1904 preveía un supuesto de pérdida de eficacia de los pactos privados. Se dejaba sin efecto cualquier estipulación contraria a las prohibiciones determinadas legalmente, y se garantizaba en todo caso el régimen de infracciones dispuesto en el art. 5 LDD/1904. Sin embargo, algunos trabajos se vieron excluidos de la aplicación de la LDD/1904. Los trabajos que se podrían prestar en domingo serían aquellos realizados en régimen de <<(...) trabajos continuos o eventuales, permitidos en domingo, [que] por excepción, serán los estrictamente necesarios>(...) trabajos continuos o eventuales, permitidos en domingo, [que] por excepción, serán los estrictamente necesarios>. Las excepciones que deberían contar con la anuencia de la autoridad gubernativa local eran los trabajos no susceptibles de interrupción, por la índole de las necesidades que satisficieran o por causas técnicas, los trabajos que supusieran un gran perjuicio para el interés público y los trabajos que eventualmente tuvieran carácter perentorio por inminencia del daño. Pese a todo, la Ley de 1904 preveía, a su vez, un sistema de compensaciones cuando un empleado hubiera trabajado en domingo al amparo de las excepciones previstas legal y reglamentariamente (art. 1, par. 2º) —La Real Orden de 7 de noviembre de 1922 (Gaceta del 10) hacía eficaz el sistema de compensaciones del trabajo realizado en domingo—. 

De este modo, se preveía que el trabajo en domingo durase el tiempo indispensable, declarándose la imposibilidad de que se trabajase más de dos domingos consecutivos. Se disponía un sistema de recuperación durante la semana del trabajo realizado en domingo, y se garantizaba al trabajador el cumplimiento de sus deberes religiosos (art. 1, pars. 2º y 4º). Por otro lado, la legislación de descanso dominical preveía la posibilidad de <normalizar el descanso (...)> dominical, e incluso ampliarlo mediante <acuerdos legítimamente adoptados según los estatutos de los gremios o Asociaciones (...)>. Se daba así cabida, a una fuente del Derecho que hasta ese momento había sido calificada como instrumento ilegal para la determinación de las condiciones de trabajo; y, en su consecuencia, se daba la posibilidad de modular el descanso semanal según el sistema de trabajo existente en las dependencias fabriles. En suma, podemos declarar que los pactos podían dar lugar a la alteración de la prohibición general de trabajo en domingo. La Ley de descanso dominical de 1904 fue objeto de desarrollo reglamentario en virtud de los Reales Decretos de 19 de agosto de 1904 (Gaceta del 22), y de 19 de abril de 1905 (Gaceta del 22), que derogó al anterior. El reglamento tendría como principal misión la de desarrollar transitoriamente el régimen de excepciones al descanso dominical, ya que la Cortes Generales se negaron a su regulación en la propia Ley de 1904. Así pues, las Reales Ordenes de 17 de septiembre de 1904 (Gaceta del 2) y de 17 de abril de 1906 (Gaceta del 18) establecían los regímenes de trabajo declarados expresamente exceptuados de la aplicación de la Ley del Descanso dominical. En el desarrollo reglamentario, tanto del Reglamento de descanso dominical de 1904 (RDD/1904), como del reglamento de 1905 (RDD/1905), se contemplaban determinados aspectos relevantes del régimen jurídico legal del descanso dominical, como eran la determinación de la prohibición del trabajo en domingo, el régimen de excepciones aplicables del descanso dominical, la duración del reposo, el régimen de infracciones y los posibles medios de impugnación.


Las excepciones eran muy abundantes en las disposiciones reglamentarias, y suponían una verdadera restricción, que incluso llegaba a desvirtuar la propia legislación de descanso dominical al disponer un número elevado de supuestos exceptuados. Por ende, podemos decir que la regla era el trabajo en domingo y la excepción el reposo dominical. Prueba de ello fue el trabajo en domingo de las mujeres y los niños. Según el tenor literal de la LDD/1904, se estatuía la prohibición absoluta del trabajo en domingo de mujeres y niños, así pues, en ningún caso las mujeres y los niños podían ser objeto de excepción; en cambio, el reglamento, contraviniendo las regulaciones legales, permitió las excepciones al trabajo en domingo de estos empleados, al declarar que los menores de diez y ocho años y las mujeres podrían gozar del mismo sistema de compensación que el resto trabajadores. Una de las críticas que mereció la legislación de descanso dominical fue su generalizada in-aplicación. La ineficacia del derecho al descanso semanal debido a su inobservancia, consecuencia jurídica que fue puesta de manifiesto en las memorias de la Inspección de Trabajo, publicadas por el Instituto de Reformas Sociales.

Nota: Hacemos inca-pie nuevamente en este tema tan controversial el cual sabemos que va ha pasar pero no damos fecha de, cuando pasara porque sabemos que esos detalles le pertenecen al Señor, pero si podemos decir sobre los itos, señales y sobre todo eventos revelados los cuales se nos han dado para que estemos atento del porvenir y no durmamos como lo hemos hecho durante mucho tiempo, vivos en tiempos angustioso, en tiempo de ayuno y oración. [El fin de tocar este tema y hacer pasar  partes sobre la ley dominical para que no sean engañados de como acontecerá o esta surgiendo ya el Nuevo Orden Mundial o Ley dominical]. Si en algún caso nos equivocamos porque somos humanos y no estamos exento a ello pedimos que nos corrigan y nos hagan ver nuestro error.

Nuestro motivo de publicaciones no es alarmar ni mucho menos crear miedo entre nuestros hermanos, nuestro objetivo es siempre el de informar y nuestra misión de investigar cada tema con el fin de que la información sea eficaz, es tiempo de volver a leer y de sobre todo hacer un Reavivamiento y Reforma en nuestras vidas. Que Dios les bendiga y no olvidar que no estamos solos sino que Jehova esta o estará con nosotros hasta el fin de nuestros días.