miércoles, 2 de noviembre de 2016

¿POR QUÉ ES QUE DIOS PERMITE LOS DESASTRES NATURALES?

Esta es una pregunta que surge por bastantes personas del por qué es que Dios envía estos desastres, incluso, con este reciente huracán catalogado por el más fuerte de la historia, llamado Patricia, muchos comienzan a cuestionar e incluso a hacerse la burla de que si Dios es bueno por qué es que manda huracanes a la Tierra?
Para comenzar, en las santas escrituras nos dice que habrá desastres naturales y esto sería como un aviso y una señal de que la venida de Cristo está cerca:
y habrá grandes terremotos, y en diferentes lugares hambres y pestilencias; y habrá terror y grandes señales del cielo.
Lucas 21:11
Pero, hay algo en específico del por qué estos desastres naturales serían como señal de que la venida de Cristo está cerca?
El Espíritu de profecía nos desmenuza esto y nos dice lo siguiente:
8.3 Dios tiene un propósito al permitir que ocurran estas calamidades. Son uno de sus medios para llamar a los hombres y mujeres a la reflexión. Mediante fenómenos insólitos a través de la naturaleza, Dios expresará a los incrédulos agentes humanos aquello que ha revelado claramente en su Palabra. —Manuscript Release 19:279 (1902). EUD92 28.4
¡Con cuánta frecuencia oímos hablar de terremotos y ciclones, así como de la destrucción producida por incendios e inundaciones, con gran pérdida de vidas y propiedades! Aparentemente estas calamidades son estallidos caprichosos de las fuerzas desorganizadas y desordenadas de la naturaleza, completamente fuera del dominio humano; pero en todas ellas puede leerse el propósito de Dios. Se cuentan entre los instrumentos por medio de los cuales él procura despertar en hombres y mujeres un sentido del peligro que corren.—La Historia de Profetas y Reyes, 207 (1914).EUD92 29.1
Como pueden percibir, estos desastres naturales que son señales para nuestros tiempos, es necesario es que esto acontezca porque han llegado a ser como un llamado de Dios para que nos volvamos a Él y nos encontramos en su presencia como un refugio para que reconozcamos que Él está en el control de todo, pero lastimosamente muchos no quieren ver que esto sea un llamado de misericordia. Muchos ven estos calamidades como simples desastres naturales y no así un llamado de misericordia por parte del Dios Altísimo y buscan una y mil escusas para buscar y encontrar explicaciones.
El Espíritu refrenador de Dios se está retirando ahora mismo del mundo. Los huracanes, las tormentas, las tempestades, los incendios y las inundaciones, los desastres por tierra y mar, se siguen en rápida sucesión. La ciencia procura explicar todo esto. Menudean en derredor nuestro las señales que nos dicen que se acerca el Hijo de Dios, pero son atribuidas a cualquier causa menos la verdadera. 3JT 14.4
Los huracanes, los terremotos, la espada y el hambre se siguen en rápida sucesión. Sin embargo, los corazones de los hombres se endurecen. No reconocen la voz de advertencia de Dios. No quieren huir al único refugio que hay para protegerse de la tormenta que se prepara. 5TI 216.3
Es curioso ver que, cuando los del mundo contemplan la hermosa naturaleza, todos la alaban y la glorifican, pero ninguno le da los méritos a Dios, pero cuando contemplan los desastres todos echan la culpa a Dios y ahí sí se acuerdan de él, pero no para buscar refugio en Él sino para acusarlo.

"Muchos dan los méritos a la naturaleza, pero ninguno da los méritos al Creador de la naturaleza"

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