Esta es una pregunta que surge
por bastantes personas del por qué es que Dios envía estos desastres, incluso,
con este reciente huracán catalogado por el más fuerte de la historia, llamado
Patricia, muchos comienzan a cuestionar e incluso a hacerse la burla de que si
Dios es bueno por qué es que manda huracanes a la Tierra?
Para comenzar, en las santas
escrituras nos dice que habrá desastres naturales y esto sería como un aviso y
una señal de que la venida de Cristo está cerca:
y habrá grandes terremotos, y en diferentes lugares hambres y
pestilencias; y habrá terror y grandes señales del cielo.
Lucas 21:11
Lucas 21:11
Pero, hay algo en específico del por qué estos desastres
naturales serían como señal de que la venida de Cristo está cerca?
El Espíritu de profecía nos desmenuza esto y nos dice lo siguiente:
El Espíritu de profecía nos desmenuza esto y nos dice lo siguiente:
8.3 Dios tiene un propósito al
permitir que ocurran estas calamidades. Son uno de sus medios para llamar a los
hombres y mujeres a la reflexión. Mediante fenómenos insólitos a través de la
naturaleza, Dios expresará a los incrédulos agentes humanos aquello que ha
revelado claramente en su Palabra. —Manuscript Release 19:279 (1902). EUD92
28.4
¡Con cuánta frecuencia oímos
hablar de terremotos y ciclones, así como de la destrucción producida por
incendios e inundaciones, con gran pérdida de vidas y propiedades!
Aparentemente estas calamidades son estallidos caprichosos de las fuerzas
desorganizadas y desordenadas de la naturaleza, completamente fuera del dominio
humano; pero en todas ellas puede leerse el propósito de Dios. Se cuentan entre
los instrumentos por medio de los cuales él procura despertar en hombres y
mujeres un sentido del peligro que corren.—La Historia de Profetas y Reyes, 207
(1914).EUD92 29.1
Como pueden percibir, estos
desastres naturales que son señales para nuestros tiempos, es necesario es que
esto acontezca porque han llegado a ser como un llamado de Dios para que nos
volvamos a Él y nos encontramos en su presencia como un refugio para que
reconozcamos que Él está en el control de todo, pero lastimosamente muchos no
quieren ver que esto sea un llamado de misericordia. Muchos ven estos calamidades
como simples desastres naturales y no así un llamado de misericordia por parte
del Dios Altísimo y buscan una y mil escusas para buscar y encontrar
explicaciones.
El Espíritu refrenador de Dios
se está retirando ahora mismo del mundo. Los huracanes, las tormentas, las
tempestades, los incendios y las inundaciones, los desastres por tierra y mar,
se siguen en rápida sucesión. La ciencia procura explicar todo esto. Menudean
en derredor nuestro las señales que nos dicen que se acerca el Hijo de Dios,
pero son atribuidas a cualquier causa menos la verdadera. 3JT 14.4
Los huracanes, los terremotos,
la espada y el hambre se siguen en rápida sucesión. Sin embargo, los corazones
de los hombres se endurecen. No reconocen la voz de advertencia de Dios. No quieren
huir al único refugio que hay para protegerse de la tormenta que se prepara.
5TI 216.3
Es curioso ver que, cuando los
del mundo contemplan la hermosa naturaleza, todos la alaban y la glorifican,
pero ninguno le da los méritos a Dios, pero cuando contemplan los desastres
todos echan la culpa a Dios y ahí sí se acuerdan de él, pero no para buscar
refugio en Él sino para acusarlo.
"Muchos dan los méritos a
la naturaleza, pero ninguno da los méritos al Creador de la naturaleza"

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