martes, 9 de mayo de 2017

Ley Dominical.- Introducción (Recordando el Pasado)

¿Que Paso en el País de España Año 1902?



Antes que los juicios de Dios caigan finalmente sobre la tierra, habrá entre el pueblo del Señor un avivamiento de la piedad primitiva, cual no se ha visto nunca desde los tiempos apostólicos. El Espíritu y el poder de Dios serán derramados sobre sus hijos. Entonces muchos se separarán de esas iglesias en las cuales el amor de este mundo ha suplantado al amor de Dios y de su Palabra. Muchos, tanto ministros como laicos, aceptarán gustosamente esas grandes verdades que Dios ha hecho proclamar en este tiempo a fin de preparar un pueblo para la segunda venida del Señor. El enemigo de las almas desea impedir esta obra, y antes que llegue el tiempo para que se produzca tal movimiento, tratará de evitarlo introduciendo una falsa imitación. Hará aparecer como que la bendición especial de Dios es derramada sobre las iglesias que pueda colocar bajo su poder seductor; allí se manifestará lo que se considerará como un gran interés por lo religioso. Multitudes se alegrarán de que Dios esté obrando maravillosamente en su favor, cuando, en realidad, la obra provendrá de otro espíritu. Bajo un disfraz religioso, Satanás tratará de extender su influencia sobre el mundo cristiano”. [EL Conflicto de los Siglos, Cap. La verdadera conversión es esencial, Pag. 455]

ANTECEDENTES NORMATIVOS Y GÉNESIS DEL DERECHO AL DESCANSO SEMANAL

El derecho al descanso semanal nace a principios del siglo XX, coincidiendo con la promulgación de las primeras leyes obreras. En cambio, este derecho en sus primeras manifestaciones se denomina descanso dominical debido a su carácter confesional originario. Antes de la aparición de las primeras leyes de industriales, ya existían antecedentes normativos de la regulación del reposo semanal. Estas regulaciones previas a la primera legislación social que reconocían el descanso dominical tienen un fundamento jurídico distinto al de las leyes laborales aprobadas en el siglo XX .

Durante el siglo XIX, las normas jurídicas se caracterizaban por su acusado carácter religioso, imponiendo un deber de carácter sacro, más que un derecho laboral, consistente en el acatamiento de los mandatos establecidos por la Iglesia. Por todo ello, no podemos calificar al descanso dominical como un verdadero derecho subjetivo al reposo con el fin de recuperar las energías del trabajador, sino como un deber impuesto por el culto de una determinada religión.

La etapa histórica comprendida entre la revolución liberal y la aparición de las primeras leyes laborales sería el contexto jurídico en el que se produciría la concienciación social sobre la necesidad de la promulgación de una Ley de Descanso Dominical. Esta etapa comprende la década de los años treinta del siglo XIX, ínterin temporal que coincide con la decadencia del Antiguo Régimen, y que se desarrolla hasta los primeros conatos de legislación social producidos a comienzos del siglo XX. Todo ello se debió a la aparición del cambio tecnológico producido en virtud de la revolución industrial, fenómeno este tardío en nuestro país, y que dio lugar a la implantación del sistema de economía capitalista.

La revolución liberal suponía una oposición a la forma de organización del trabajo por cuenta ajena del Antiguo Régimen, esto es, el reconocimiento de la libertad de trabajo. Dicha libertad se articulaba, por primera vez, [en otra especie de trabajo por cuenta ajena: el contrato civil de servicios]. En este sistema de organización del trabajo dependiente se produce la nueva concepción del descanso dominical. Después de este período histórico el descanso dominical sería objeto de aplicación en una relación jurídica regida por la máxima de la libertad de trabajo del empleado asalariado por cuenta ajena. Durante el primer tercio del siglo XX se produce el reconocimiento generalizado del derecho al descanso dominical, que se asienta en una concepción social del reposo del trabajador, y como una mejora en las condiciones de trabajo, que incluso redunda en una mejora de la salud e higiene. El presupuesto esencial de la nueva concepción del descanso semanal sería la aparición de la [cuestión social] en la sociedad de finales de siglo XIX, término jurídico, político y social que surgiría a raíz de los innumerables problemas que rodearon a la etapa de nacimiento de la incipiente legislación obrera. Esta etapa estaría fuertemente influenciada por la ideología del liberalismo y por el fenómeno de la industrialización, y ello como consecuencia de una coyuntura de creciente situación de explotación patronal y de represión obrera por parte de los poderes públicos de la época. Se aprecia, pues, la necesidad de positivizar el descanso semanal por medio de una [Reforma Social], como fenómeno inherente a los problemas planteados por la cuestión social.

La política legislativa de los Estados europeos durante la primera década de nuestro siglo consistió en elaborar una legislación del descanso dominical. Esta actividad de los legisladores nacionales tuvo su fundamento en una larga tradición congresista de carácter intencional que culminaría con la Conferencia internacional de Berlín, celebrada en el año 1890. Después de esta Conferencia internacional la Comisión de Reformas Sociales se encargaría de elaborar un Anteproyecto de Ley que abordara la regulación del Descanso dominical, y que sería redactado por el administrativista SANTAMARÍA DE PAREDES, Delegado del Gobierno de España en esa Conferencia.

No obstante, posteriormente a los congresos sobre el descanso dominical celebrados a finales del S. XIX y antes de la promulgación de la primera legislación sobre descanso dominical se reguló en nuestro país de forma indirecta el descanso dominical. Prueba de ello son el texto definitivo de la Ley de 13 de junio de 1900 (Gaceta del 13) y el Real Decreto de 26 de junio de 1902, (Gaceta del 27) reguladores del trabajo de las mujeres y de los niños en los establecimientos industriales y mercantiles, que establecía la duración de la jornada de estas [medias fuerzas] —once horas diarias o sesenta y seis semanales— de la cual se excluía el descanso en domingo (art. 2, par. 2). Con carácter previo a la publicación de la Ley de descanso dominical, ya el proyecto de Ley sobre el trabajo de las mujeres y niños contemplaba la prohibición del trabajo en domingo y días festivos a los menores de trece años, y se imponía una serie de excepciones limitativas para los menores de trece y diecisiete años (arts 2 y 3 del Proyecto). De igual modo, la Ley de 27 de diciembre de 1900, sobre jornada en las minas (Gaceta del 31), preveía el supuesto del descanso en domingo, anticipado al sábado para las cuadrillas de reparaciones urgentes.

LA LEY DE DESCANSO DOMINICAL DE 3 DE MARZO DE 1904: DE LIMITACIÓN SOCIAL DEL DESCANSO DOMINICAL

Los poderes públicos vieron la necesidad de regular el descanso dominical, como respuesta a las exigencias políticas y sociales, para ello se encomendó a la Comisión de Reforma Sociales, siendo Ministro de Gobernación Segismundo Moret. El Real Decreto de 5 de diciembre de 1883 (Gaceta de 10), dedicado a la creación de la Comisión de Reformas Sociales, sería el inicio de unos estudios tendente a la regulación del descanso semanal, que estarían inspirados por la doctrina krausista aplicable a las relaciones laborales 12 . Así, se realizan durante el la Restauración y el comienzo del reinado de Alfonso XIII una serie de investigaciones encaminadas a obtener los elementos de juicio necesarios para la regulación del descanso dominical. Estos estudios analizaron las condiciones de trabajo —en la mayoría de los casos usos profesionales asentados— existentes en los sectores profesionales del Estado, cuyo conocimiento era necesario para afrontar una formación completa y general del descanso semanal. Se produce, pues, una manifestación del <intervencionismo científico>, así se declaró <la necesidad de efectuar la revolución desde arriba para evitar que otros la hagan desde abajo> (MAURA) . Finalmente, fruto de la labor consultiva ejercida por la Comisión de Reforma Sociales, y después del debate parlamentario producido en las Cortes Generales, cuyo objeto fue la lectura por Antonio Maura del Proyecto de Ley, se aprueba el 3 de marzo de 1904 la Ley de descanso dominical, en adelante LDD/1904, (Gaceta del 22). 

Esta Ley es una de las primeras leyes de fábricas aprobadas en España, y que fue aprobada inmediatamente después de la formación del régimen jurídico de las jornadas máximas para los niños y las mujeres. Se producía, pues, en nuestro ordenamiento jurídico la regulación del descanso semanal tendente a la limitación de la jornada de trabajo, mediante una Ley de carácter especial que incidía en uno de los elementos esenciales de la relación individual de trabajo, una Ley de carácter tuitivo —pro operario—, dictada, como hemos visto, a raíz de los problemas jurídicos planteados por la <cuestión social>.

La Ley de 3 de marzo de descanso dominical de 1904 es una de las más antiguas de Europa en abordar la regulación de este derecho, y resultó un gran adelanto para ese período histórico en relación con otras leyes y códigos de trabajos comparados. La legislación social española incorpora el descanso dominical antes que el resto de los países europeos, pese a la tardía industrialización de nuestro país. En España, se establece la prohibición general de trabajar en domingo para todos los obreros una vez declarada previamente dicha prohibición para las mujeres y los niños. 

Así, la Ley de 1904 lo que hace es ampliar el ámbito subjetivo de aplicación de la prohibición de trabajo en domingo y fiestas contemplado con anterioridad en la ley de 13 de marzo de 1900 a todo tipo de trabajador asalariado. La LDD/1904 únicamente establecía la prohibición del trabajo en domingo para todos los obreros, siendo ajeno a su campo de aplicación los trabajos realizados en días festivos. Así, el reconocimiento del descanso dominical se desmarcaba de su originaria adscripción a la garantía del reposo aplicable a las cuotas débiles del mercado laboral de comienzos de siglo. 

Se aprecia en la LDD/1904 un carácter progresista en relación con las demás disposiciones normativas dictadas en su contexto histórico. Podemos advertir que la elaboración de esta Ley está presidida por una clara voluntad de sistematizar y homogeneizar las condiciones del disfrute del reposo laboral disfrutado en domingo, pero que no fueron acogidas definitivamente hasta la publicación de la LDD/1904. El carácter religioso, se desprende de la declaración del domingo como día efectivo de disfrute del descanso previsto en cómputo semanal, que convierte al descanso en dominical y no en semanal como consecuencia de la santificación del domingo según los dogmas de la Iglesia Católica (GONZALEZ-ROTHVOSS). El art. 1 de la Ley de 1904 establecía, por primera vez en nuestro ordenamiento jurídico, una prohibición de carácter general del trabajo por cuenta ajena prestado en domingo, que estaba sometido a excepciones, salvo en el supuesto del trabajo de las mujeres y menores de diez y ocho años (PALOMEQUE LOPEZ). Estamos, pues, ante una declaración de la prohibición del trabajo en domingo de forma casuística, cuya finalidad era comprender en el ámbito subjetivo de la LDD/1904 a todo el conjunto de los trabajos asalariados y dependientes. 

No obstante, ya tuvo oportunidad el Instituto de Reformas Sociales, en su Circular de 26 de julio de 1902 (Gaceta del 27), de apuntar la dificultad que suponía la imposición de un descanso dominical con carácter general y obligatorio, dada la diversidad de costumbres que existían en nuestro país y para reconciliarse se debería contar con el auxilio y coordinación de la Administración para introducir ese descanso dominical en las tradiciones locales. La tipificación del derecho al descanso dominical tenía carácter obligatorio —ius cogens—, es decir, derecho necesario, del cual las partes no podían disponer en virtud de pacto inter partes. Así pues, el art. 3 de la LDD/1904 preveía un supuesto de pérdida de eficacia de los pactos privados. Se dejaba sin efecto cualquier estipulación contraria a las prohibiciones determinadas legalmente, y se garantizaba en todo caso el régimen de infracciones dispuesto en el art. 5 LDD/1904. Sin embargo, algunos trabajos se vieron excluidos de la aplicación de la LDD/1904. Los trabajos que se podrían prestar en domingo serían aquellos realizados en régimen de <<(...) trabajos continuos o eventuales, permitidos en domingo, [que] por excepción, serán los estrictamente necesarios>(...) trabajos continuos o eventuales, permitidos en domingo, [que] por excepción, serán los estrictamente necesarios>. Las excepciones que deberían contar con la anuencia de la autoridad gubernativa local eran los trabajos no susceptibles de interrupción, por la índole de las necesidades que satisficieran o por causas técnicas, los trabajos que supusieran un gran perjuicio para el interés público y los trabajos que eventualmente tuvieran carácter perentorio por inminencia del daño. Pese a todo, la Ley de 1904 preveía, a su vez, un sistema de compensaciones cuando un empleado hubiera trabajado en domingo al amparo de las excepciones previstas legal y reglamentariamente (art. 1, par. 2º) —La Real Orden de 7 de noviembre de 1922 (Gaceta del 10) hacía eficaz el sistema de compensaciones del trabajo realizado en domingo—. 

De este modo, se preveía que el trabajo en domingo durase el tiempo indispensable, declarándose la imposibilidad de que se trabajase más de dos domingos consecutivos. Se disponía un sistema de recuperación durante la semana del trabajo realizado en domingo, y se garantizaba al trabajador el cumplimiento de sus deberes religiosos (art. 1, pars. 2º y 4º). Por otro lado, la legislación de descanso dominical preveía la posibilidad de <normalizar el descanso (...)> dominical, e incluso ampliarlo mediante <acuerdos legítimamente adoptados según los estatutos de los gremios o Asociaciones (...)>. Se daba así cabida, a una fuente del Derecho que hasta ese momento había sido calificada como instrumento ilegal para la determinación de las condiciones de trabajo; y, en su consecuencia, se daba la posibilidad de modular el descanso semanal según el sistema de trabajo existente en las dependencias fabriles. En suma, podemos declarar que los pactos podían dar lugar a la alteración de la prohibición general de trabajo en domingo. La Ley de descanso dominical de 1904 fue objeto de desarrollo reglamentario en virtud de los Reales Decretos de 19 de agosto de 1904 (Gaceta del 22), y de 19 de abril de 1905 (Gaceta del 22), que derogó al anterior. El reglamento tendría como principal misión la de desarrollar transitoriamente el régimen de excepciones al descanso dominical, ya que la Cortes Generales se negaron a su regulación en la propia Ley de 1904. Así pues, las Reales Ordenes de 17 de septiembre de 1904 (Gaceta del 2) y de 17 de abril de 1906 (Gaceta del 18) establecían los regímenes de trabajo declarados expresamente exceptuados de la aplicación de la Ley del Descanso dominical. En el desarrollo reglamentario, tanto del Reglamento de descanso dominical de 1904 (RDD/1904), como del reglamento de 1905 (RDD/1905), se contemplaban determinados aspectos relevantes del régimen jurídico legal del descanso dominical, como eran la determinación de la prohibición del trabajo en domingo, el régimen de excepciones aplicables del descanso dominical, la duración del reposo, el régimen de infracciones y los posibles medios de impugnación.


Las excepciones eran muy abundantes en las disposiciones reglamentarias, y suponían una verdadera restricción, que incluso llegaba a desvirtuar la propia legislación de descanso dominical al disponer un número elevado de supuestos exceptuados. Por ende, podemos decir que la regla era el trabajo en domingo y la excepción el reposo dominical. Prueba de ello fue el trabajo en domingo de las mujeres y los niños. Según el tenor literal de la LDD/1904, se estatuía la prohibición absoluta del trabajo en domingo de mujeres y niños, así pues, en ningún caso las mujeres y los niños podían ser objeto de excepción; en cambio, el reglamento, contraviniendo las regulaciones legales, permitió las excepciones al trabajo en domingo de estos empleados, al declarar que los menores de diez y ocho años y las mujeres podrían gozar del mismo sistema de compensación que el resto trabajadores. Una de las críticas que mereció la legislación de descanso dominical fue su generalizada in-aplicación. La ineficacia del derecho al descanso semanal debido a su inobservancia, consecuencia jurídica que fue puesta de manifiesto en las memorias de la Inspección de Trabajo, publicadas por el Instituto de Reformas Sociales.

Nota: Hacemos inca-pie nuevamente en este tema tan controversial el cual sabemos que va ha pasar pero no damos fecha de, cuando pasara porque sabemos que esos detalles le pertenecen al Señor, pero si podemos decir sobre los itos, señales y sobre todo eventos revelados los cuales se nos han dado para que estemos atento del porvenir y no durmamos como lo hemos hecho durante mucho tiempo, vivos en tiempos angustioso, en tiempo de ayuno y oración. [El fin de tocar este tema y hacer pasar  partes sobre la ley dominical para que no sean engañados de como acontecerá o esta surgiendo ya el Nuevo Orden Mundial o Ley dominical]. Si en algún caso nos equivocamos porque somos humanos y no estamos exento a ello pedimos que nos corrigan y nos hagan ver nuestro error.

Nuestro motivo de publicaciones no es alarmar ni mucho menos crear miedo entre nuestros hermanos, nuestro objetivo es siempre el de informar y nuestra misión de investigar cada tema con el fin de que la información sea eficaz, es tiempo de volver a leer y de sobre todo hacer un Reavivamiento y Reforma en nuestras vidas. Que Dios les bendiga y no olvidar que no estamos solos sino que Jehova esta o estará con nosotros hasta el fin de nuestros días.

jueves, 4 de mayo de 2017

LOS JESUITAS ENTRE NOSOTROS



Ante la terrible realidad y enorme peligro que representan los jesuitas en el mundo, cabe preguntarse: ¿han tenido que ver con la Iglesia Adventista del Séptimo día, la depositaria de las grandes verdades del tiempo del fin? Lamentablemente, debemos reconocer que sí, tal cual estaba profetizado por Elena G. De White. En 1867 E. de White recibió una notable visión sobre la injerencia católico jesuítica en la Iglesia Adventista, estando en B. Creek. Aparece en el tomo 1 de los “Testimonios para la Iglesia”, en inglés, en la página 577, y la transcribimos a continuación: “... Esa noche soñé que yo estaba en Battle Creek mirando hacia el lado de afuera de la ventana de la puerta y vi una compañía marchando hacia la casa, de dos en dos. Parecían severos y decididos. Yo los conocí bien y me volví a abrir la puerta del salón para recibirlos, pero pensé que debería mirar nuevamente.

La escena había cambiada. La compañía ahora presentaba la apariencia de una procesión católica. Uno sostenía en su mano una cruz, otro una caña. Y cuando se acercaron, el que estaba cargando una caña hizo un círculo alrededor de la casa, diciendo tres veces: "Esta casa está proscripta. Los bienes deben confiscarse. Ellos han hablado contra nuestra santa orden". El terror se apoderó de mí, y corrí atravesando la casa, saliendo por la puerta norte, y me encontré en medio de una compañía, algunos de los cuales yo conocía, pero no me atreví a hablarles una palabra a ellos por temor a ser traicionada. Yo intenté buscar un lugar retirado donde pudiese llorar y orar sin encontrar ojos ávidos e inquisitivos dondequiera me volviese. Frecuentemente repetía: "¡Si tan sólo pudiera entender esto! ¡Si ellos me dijesen lo que he dicho o lo que he hecho! " “Yo lloré y oré mucho cuando vi nuestros bienes confiscados.

Traté de leer simpatía o piedad hacia mí en las miradas de los que estaban a mi alrededor, y me fijé en los semblantes de varios de quienes yo pensaba que me hablarían y me conforta-rían si no temiesen ser observados por otros. Hice un intento de escapar de la multitud, pero al notar que me estaban vigilando, oculté mis intenciones. Comencé a llorar en voz alta, diciendo: "¡Si me dijeran tan sólo lo que he hecho o lo que he dicho! " Mi marido que estaba durmiendo en una cama en el mismo cuarto me oyó llorar en voz alta y me despertó. Mi almohada estaba mojada con las lágrimas, y una triste depresión de espíritu estaba sobre mí." Testimonies for the church, T 1, pp. 577 – 578 Los bienes de EGW son indudablemente sus escritos. Ellos “han hablado contra nuestra santa orden”, obviamente, una orden católica que se apoderaría solapadamente de la Asociación General (en aquella época, en Battle Creek). ¿Contra cuál “santa orden” habló E. de White? No hay confusión posible: contra los jesuitas de Roma.

Bajo la inspiración del Espíritu Santo, Elena de White escribió (“habló”) lo siguiente de los jesuitas de Roma: “Pasados los primeros triunfos de la Reforma, Roma reunió nuevas fuerzas con la esperanza de acabar con ella. Entonces fue cuando nació la orden de los jesuítas, que iba 4 a ser el más cruel, el menos escrupuloso y el más formidable de todos los campeones del papado. Libres de todo lazo terrenal y de todo interés humano, insensibles a la voz del afecto natural, sordos a los argumentos de la razón y a la voz de la conciencia, no reconocían los miembros más ley, ni más sujeción que las de su orden, y no tenían más preocupación que la de extender su poderío. (Véase el Apéndice.)

El Evangelio de Cristo había capacitado a sus adherentes para arrostrar los peligros y soportar los padecimientos, sin desmayar por el frío, el hambre, el trabajo o la miseria, y para sostener con denuedo el estandarte de la verdad frente al potro, al calabozo y a la hoguera. Para combatir contra estas fuerzas, el jesuitismo inspiraba a sus adeptos un fanatismo tal, que los habilitaba para soportar peligros similares y oponer al poder de la verdad todas las armas del engaño. Para ellos ningún crimen era demasiado grande, ninguna mentira demasiado vil, ningún disfraz demasiado difícil de llevar. Ligados por votos de pobreza y de humildad perpetuas, estudiaban el arte de adueñarse de la riqueza y del poder para consagrarlos a la destrucción del protestantismo y al restablecimiento de la supremacía papal. “Al darse a conocer como miembros de la orden, se presentaban con cierto aire de santidad, visitando las cárceles, atendiendo a los enfermos y a los pobres, haciendo profesión de haber renunciado al mundo, y llevando el sagrado nombre de Jesús, de Aquel que anduvo haciendo bienes. Pero bajo esta fingida mansedumbre, ocultaban a menudo propósitos criminales y mortíferos. Era un principio fundamental de la orden, que el fin justifica los medios.

Según dicho principio, la mentira, el robo, el perjurio y el asesinato, no sólo eran perdonables, sino dignos de ser recomendados. siempre que vieran los intereses de la iglesia. Con muy diversos disfraces se introducían los jesuítas en los puestos del estado, elevándose hasta la categoría de consejeros de los reyes, y dirigiendo la política de las naciones. Se hacían criados para convertirse en espías de sus señores. Establecían colegios para los hijos de príncipes y nobles, y escuelas para los del pueblo; y los hijos de padres protestantes eran inducidos a observar los ritos romanistas. Toda la pompa exterior desplegada en el culto de la iglesia de Roma se aplicaba a confundir la mente y ofuscar y embaucar la imaginación, para que los hijos traicionaran aquella libertad por la cual sus padres habían trabajado y derramado su sangre. Los jesuitas se esparcieron rápidamente por toda Europa y doquiera iban lograban reavivar el papismo.” “Para otorgarles más poder, se expidió una bula que restablecía la Inquisición. (Véase el Apéndice.) No obstante, el odio general que inspiraba, aun en los países católicos, el terrible tribunal fue restablecido por los gobernantes obedientes al papa; y muchas atrocidades demasiado terribles para cometerse a la luz del día, volvieron a perpetrarse en los secretos y obscuros calabozos.

En muchos países, miles y miles de representantes de la flor y nata de la nación, de los más puros y nobles, de los más inteligentes y cultos, de los pastores más piadosos y abnegados, de los ciudadanos más patriotas e industriosos, de los más brillantes literatos, de los artistas de más talento y de los artesanos más expertos, fueron asesinados o se vieron obligados a huir a otras tierras.” (CS 249, 250) 5 Pero podría alguien preguntarse: ¿cómo podrían los jesuitas llegar a tomar el control de la Asociación General Adventista? La respuesta es simple y a la vez sorprendente para quienes no están familiarizados con los métodos de los jesuitas: LA INFILTRACIÓN. Esta perversa estrategia consiste en fingirse adventista, ingresar a la iglesia como cualquier miembro, fingiendo una conversión que nunca existió, y una vez adentro de la misma, comenzar una tarea sutil e insidiosa, en equipo con los otros infiltrados, de acuerdo a los objetivos cuidadosamente planeados por el vaticano. Así los infiltrados católicos, con los jesuitas a la cabeza, van escalando posiciones dentro de la Iglesia, apoyándose y votándose unos a otros en las diferentes Juntas, tomando control de las juntas de iglesia, de las Asociaciones, y de todas las instituciones del pueblo adventista.

De esta manera llegarían, poco a poco, al control de la autoridad máxima a nivel mundial de la Iglesia. Digamos de paso que esta estrategia satánica no es nueva ni fueron los jesuitas los primeros en utilizarla. Ya los judíos la utilizaron contra la iglesia cristiana en el primer siglo de esta era, y los apóstoles la denuncian claramente: Gálatas 2: 4: “y esto a pesar de los falsos hermanos introducidos a escondidas, que entraban para espiar nuestra libertad que tenemos en Cristo Jesús, para reducirnos a esclavitud,” 2ª Corintios 11: 13 – 15: “Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras.” Judas 4: “Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo.” 

Pero la iglesia primitiva supo enfrentar y rechazar a los infiltrados, neutralizando así su nefasta influencia. Jesús elogió la iglesia cristiana primitiva por esta actitud, de reconocer, poner de manifiesto y rechazar a todo falso apóstol, a todo infiltrado: Apoc 2: 2: "Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles y no lo son, y los has hallado mentirosos;” Al tomar control los jesuitas de Roma del liderazgo máximo adventista, lógicamente, ocurrirían muchos cambios lamentables dentro de todos los niveles de la iglesia adventista. Es obvio que, llegado el tiempo del cumplimiento de esta visión, los jesuitas, junto con todo su equipo de subalternos católicos que también se infiltrarían en la Iglesia Adventista, no sólo tomarían el control de la Asociación General, sino de todos los centros adventistas en el mundo (Asociaciones, Uniones, Divisiones, Iglesias, Instituciones diversas, etc.) No nos olvidemos que tienen muchos recursos, tanto humanos como monetarios.

¿Podemos encontrar hoy las huellas de su trabajo destructor dentro de la Iglesia Adventista? 

Para ello vamos a analizar sus estrategias contra el 6 pueblo adventista, tanto en los Estados Unidos como en Sudamérica, estrategias que difieren un poco entre sí, de acuerdo a las características de la iglesia en cada lugar, pero que llevan siempre al mismo fin: hacer desaparecer la verdadera espiritualidad y consagración entre los adventistas, acercar a Roma lo más posible a la iglesia adventista, impedir de todas maneras la predicación de los mensajes de los tres ángeles, y finalmente, preparar a la Iglesia para la aceptación de la obra cumbre del papado: la ley dominical, con lo cual la iglesia adventista renegará del sábado, tal como también E. de White lo profetizó (ver la cita al fin del capítulo). También al final del capítulo daremos una lista de cuarenta características de los infiltrados católicos dentro de la Iglesia Adventista, para que los podamos reconocer y neutralizar, en la medida de lo posible, su perniciosa influencia. Digo “en la medida de lo posible”, por la sencilla razón de que a veces los vamos a encontrar en los más altos niveles de la obra organizada, y nos daremos cuenta de que será muy poco lo que podremos hacer para frenar su nefasta obra dentro de la Iglesia Adventista.
Pero veamos primeramente lo que han hecho los jesuitas en la Iglesia Adventista en los Estados Unidos, según el análisis del hermano Frank Geiger: LOS PLANES ACTUALES DE ROMA Y LOS JESUITAS: ROMA DIJO “CELEBRAD” Y TODAS LAS IGLESIAS DIJERON ¡AMÉN! “La liturgia estilo celebración ha estado presente en la organización adventista ya por varios años y está aprobada por la mayoría de los líderes de la iglesia y también por aquéllos que conocen la verdad, pero rehúsan tomar una posición en contra de ella. Hay una evidencia convincente de que el sistema católico dio origen a la liturgia tipo celebración.

Esa misma organización se unió con La Asociación Adventista de Rocky Mountain en su sistema de asistencia médica del hospital Porter Memorial Hospital en Denver, Colorado. Este tipo de adoración fue planeado en el Vaticano II a principios de la década de los 60 para generar afinidad entre las iglesias protestantes, para promover el liberalismo y ecumenismo que finalmente llevaría a las iglesias protestantes a tomarse del brazo con la “Iglesia Madre” de Roma. Desdichadamente, nosotros como denominación adventista del séptimo día hemos caído en esa trampa de la bestia. No olvidemos el versículo que se encuentra en Apocalipsis 12:17 que dice: “Entonces el dragón se airó contra la mujer, y fue a combatir al resto de sus hijos, los que guardan los Mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesús” y no seamos tan ingenuos al creer que no hay forma en que el sistema católico querría y podría infiltrarse disimuladamente en la organización adventista del séptimo día, ya fuera por verdaderos jesuitas o sus doctrinas erróneas. 

Después de todo, el catolicismo ha tenido casi dos mil años de experiencia en cuanto a lo que da resultado o no para destruir al protestantismo. Al sistema católico no le importa si una iglesia se une a los registros de su iglesia. Le importa más si aceptan o no el error, no importa qué error aun cuando sean pequeños 7 errores como el espiritismo crónico, porque entonces, finalmente la aceptarán como la “Iglesia Madre” y a su “hombre de pecado”, el Papa. Éste es el objetivo final del catolicismo. Los que se mantienen firmes a la verdad clara y directa, es decir a la Biblia y al Espíritu de profecía, no caerán bajo esa trampa de la bestia. Incluso si algunos no aceptan abiertamente al sistema católico como la “Iglesia Madre” y al hombre de pecado, pero deshonran las verdades de Dios, en realidad, están aceptándola con su máximo líder que es Lucifer.

 El sistema católico es el símbolo de la deshonra y la apostasía y todos los que deshonran y apostatan se avienen a él y sufrirán también el mismo destino. La siguiente información dada en este párrafo y en el próximo, que se titula: “La celebración de la Eucaristía” ha sido compilada de los escritos del pastor Bob Trefz, M.Div., M.Th. (ABT) de su ex periódico llamado Freedom’s Ring [Sonido de libertad]. Él y su familia aman al Señor y no tienen temor de exponer la verdad tal como es. Agradezco al pastor Bob Trefz por permitirme compartir con ustedes esta información. En este párrafo usted comprobará que el origen de la liturgia liberal de celebración que está ahora en las iglesias protestantes, incluyendo la iglesia adventista del séptimo día, fue inventado e introducido por el sistema papal. Notarán también que toda esta información está documentada por medio de estudios e investigaciones de materiales extraídos de fuentes fidedignas, innegables y que se pueden encontrar fácilmente: ROMA USARÁ A LAS IGLESIAS PARA QUITARNOS NUESTRA LIBERTAD La inspiración declara que los eventos que preceden a la segunda venida de Cristo serán más misteriosos que la misma venida en sí. Sobrevivirán solamente los que hayan llegado a ser participes de la naturaleza divina. (Véase 1888 Materials, 332).

Solamente los que obedecen la ley divina podrán reconocer la voz de Dios y discernir correctamente la verdad. (Véase Patriarcas y profetas, p. 83). Un conflicto desconcertante y descomunal lucha por las almas de los hombres: el Papa con su nuevo orden mundial jerárquico, carismático y ecuménico trata de infiltrar, debilitar y poner de lado la advertencia ‘temed a Dios’ de la escritura y el panorama eterno del mensaje de los tres ángeles sin disparar un solo tiro. El propósito de Roma es subyugar bajo su poder a todo el mundo y a cada individuo. Ésta es su estrategia. Ella intenta controlar a todos los seres humanos, sus pensamientos y sus acciones. Tiene a su disposición los más experimentados expertos en intriga, fraude e inteligencia para lograr sus propósitos. Tiene el registro de cerca de 1500 años de lo que ha dado resultado o no. “El antiguo senado romano mismo no pudo tramar para dominar al mundo con mayor certeza de éxito (que los jesuitas)” (Malachi Martín, The Jesuits [Los jesuitas], p. 27). América necesita comprender cuál es el propósito que gira en torno a la 8 constitución. “El Papa Pío IX, en su encíclica del 15 de agosto de 1854, dice: ‘Las doctrinas o extravagancias absurdas y erróneas en favor de la libertad de conciencia, son unos de los errores más pestilentes: una de las pestes más temibles en un estado’.

 El mismo Papa, en su encíclica del 8 de diciembre de 1864, anatematizó ‘a los que sostienen la libertad de conciencia y de culto’ como también ‘a cuantos aseveran que la iglesia no puede emplear la fuerza’” (Josiah Strong, Our Country [Nuestro país], capítulo 5, párrafos 2 al 4. El conflicto de los siglos, p. 621). El plan de Roma es destruir nuestra libertad resguardada por nuestra constitución y su declaración de derechos. Las mismas iglesias serán su instrumento. “En nuestro país, que se jacta de la libertad, se acabará la libertad religiosa” (Maranatha, p. 191). No hay mejor manera de lograr sus designios que infiltrar a las iglesias para ponerlas en armonía con las creencias y propósitos de Roma, y luego usar estas iglesias protestantes infiltradas para dominar y controlar el gobierno. La orden jesuita fue creada para usar este enfoque y método en oposición a la reforma y lo han usado con éxito una y otra vez. Una vez que ha subyugado a las iglesias y a través de éstas al gobierno de los Estados Unidos, la profecía declara en Apocalipsis 13 que ésta usará las fuerzas poderosas de los Estados Unidos para subyugar al mundo entero. Apocalipsis también declara que ella será sumamente próspera en sus esfuerzos, y tendrá éxito en persuadir a todos los habitantes de la tierra cuyos nombres no están escritos en el Libro de la Vida del Cordero. Apocalipsis 13:8. Las iglesias protestantes han revertido su acariciada postura hacia Roma durante los siglos XVI al XIX. En las dos últimas décadas hemos visto el desarrollo de una alianza fenomenal.

Las iglesias fundamentalistas y carismáticas ya demuestran claramente que han sido infiltradas por su creencia dispensacionalista, una estratagema de interpretación profética desarrollada por el jesuita Francisco Ribera, en su oposición a la reforma para destruir el protestantismo. Una segunda característica importante de su condición es la armonía con Roma de causa común en asuntos político religiosos. La alianza fundamentalista carismática con el catolicismo romano y la Casa Blanca está bien documentada por el conocido autor Lawrence Lader en La Política, el Poder, y la Iglesia. El movimiento carismático (espiritismo bajo un disfraz cristiano), saltó todas las fronteras y ha unificado a todas las iglesias. Roma, el protestantismo apóstata y el espiritismo se han unido a través del vínculo del movimiento carismático que otrora era una tendencia despreciada. En el movimiento carismático, el catolicismo romano ha encontrado un instrumento por excelencia para atraer a sí mismo a todas las iglesias.

¿CUÁLES SON LOS PLANES DEL PAPA PARA LA IGLESIA ADVENTISTA 9 DEL SÉPTIMO DÍA?

La perspectiva de Juan Pablo II, de acuerdo a Malachi Martín, experto del Vaticano con respecto a grupos como los adventistas del séptimo día, es la siguiente: Los adventistas se formaron, según él, en un contexto de rebelión contra la autoridad y el privilegiado poder de enseñanza de la iglesia romana. Habiendo subido a gatas en el “avance de la caravana georreligiosa” de la iglesia papal, el adventismo ha permanecido donde desembarcó, reteniendo sus profundas objeciones a la autoridad y a la persona de Juan Pablo.

Al echar una mirada a esta rebeldía, él toma la posición de que el adventismo “contiene algo de toda la revelación de Dios para su iglesia, la cual puso bajo el cuidado de Pedro. En el día de recompensa y castigo, que todos estos grupos esperan (incluyendo los adventistas), cualquiera sea el elemento de la verdadera religión que cada uno sostiene, sin duda serán integrados en una profesión de completa fe en Cristo” (The Keys of This Blood [Las llaves de esta sangre], p. 287). Observando cuidadosamente estas declaraciones desde la perspectiva de la teología católica romana (que definidamente no tiene la misma trama de los eventos del tiempo del fin que nosotros) y la manera en que Martín define los términos internos y contextuales, el Papa Juan Pablo cree que el catolicismo romano absorberá al adventismo del séptimo día. Juan Pablo sostiene que los grupos como el de los adventistas, “están destinados a sufrir una serie de impactos y mutaciones al adaptarse de grado o por la fuerza al nuevo globalismo que emana de otros grupos más poderosos.


Es imposible que cualquiera de ellos (los grupos que difieren con Roma) pueda mantenerse con fuerza vibrante y progresiva, a menos que permitan que sus principios se amplíen más allá de los confines tradicionalmente observados. Los individuos entre ellos podrán por un tiempo mantenerse restringidos. Pero inevitablemente, como grupo tendrán que enfrentar alternativas extremas. O se globalizan realmente y por completo y son capaces de colaborar en edificar la estructura geopolítica o, como grupo, permanecen firmes, reducidos en números e influencia y finalmente pierden su identidad como parte operante en el nuevo orden” (Ibíd., p. 291, 292). ¿Qué está diciendo Juan Pablo? El adventismo debe someterse a su nuevo orden mundial o desaparecer. Pero el adventismo bíblico no se someterá ni desaparecerá. En medio de las más encarnizadas persecuciones que jamás se hayan librado, recibirá el poder de la lluvia tardía, dará el fuerte clamor y andará en la gloria que brilla del trono de Dios.

martes, 2 de mayo de 2017

EL VATICANO APRUEBA LOS ESCRITOS DE ELENA WHITE


En base a nuestra revisión de los hechos precedentes y legales, concluimos que Elena G. de White no era una plagiaria y sus obras no constituyeron una violación/piratería de derechos de autor… Es imposible imaginar que la intención de Elena G. de White, como se refleja en sus escritos y en los esfuerzos prodigiosos incuestionablemente involucrados en ellos, fuera otra cosa que un esfuerzo sinceramente motivado y sin egoísmo para colocar la comprensión de las verdades bíblicas en una forma coherente para que todos las vean y las comprendan. Más ciertamente, la naturaleza y contenido de sus escritos tenían solo una esperanza e intención, es decir, una mejor comprensión por parte de la humanidad de la palabra de Dios. Considerando todos los hechos necesarios para alcanzar una conclusión justa sobre el tema, se presenta en forma concluyente que los escritos de Elena G. de White no eran plagiados. [Vincent Ramik, un abogado católico romano contratado por la Iglesia adventista del séptimo día para dictaminar sobre el plagio en les escritos de Elena White, publicado en la Revista Adventista, 17 de septiembre, 1981, y documentado como escrito oficial del centro White].


Cuando leí este informe por primera vez, todavía era pastor adventista, y me pareció muy extraño que el oficialismo de la iglesia hubiera acudido a un bateador presuntamente del equipo contrario para tratar de batear un jonrón a favor de EGW, diciendo que su plagio no había sido piratería literaria, sino un acertado y sincero esfuerzo (prodigioso) para exponer la claridad de las Escrituras. Por un momento quedé vislumbrado. Sin embargo, una campanita de peligro comenzó a repicar en la mente, algo me parecía muy raro, pero no le podía poner el dedo.

Ahora entiendo que era la luz del evangelio, que apenas en esos días comenzaba a desplegarse como la aurora. Ahora años más tarde, iluminado por la preciosa luz del evangelio entiendo mejor lo que en esos días me molestaba.

Bajo esta luz, se puede discernir claramente la razón por el visto bueno del Vaticano a los escritos de Elena White, no obstante el plagio y piratería literaria. El Catolicismo romano siempre ha dicho que fuentes extra bíblicas, tales como las contenidas en la tradición de los padres de la iglesia, son de igual autoridad a las Escrituras. Por tanto, no lo pensaría dos veces dar su visto bueno a la iglesia Adventista por también tener su fuente extra bíblica en los escritos de Elena White, para no fiarse plenamente en las Escrituras.

Para el catolicismo romano, las Escrituras, las tradiciones de los padres son de igual inspiración siempre que sean mediadas por el papa. Para el adventismo, las Escrituras y los escritos de Elena White son de igual inspiración, y siempre tienen que ser mediados por el oficialismo de la iglesia (The Biblical Research Committee and the EGW Estate [El comité de investigaciones bíblicas, y el Fideicomiso White]). Ni lo duden por un instante que este abogado católico no consultó con los más altos niveles del ecumenismo en Roma. En 1981 quien lideraba ese movimiento no era ningún otro que el generalísimo Cardenal Ratzinger, hoy el papa Benedicto XVI.

Además, este “visto bueno” de la iglesia romana le dejó muy en claro a la iglesia Adventista este mensaje: “No importa todo lo que ustedes digan que el papa es el anti Cristo, no importa todo lo que protesten contra el ecumenismo, ya nosotros consideramos que ustedes nos pertenecen, pues la doctrina de salvación que enseñó EGW no tiene nada de diferente de lo que nosotros también enseñamos: tanto la justificación como la santificación se requieren para la salvación, y la santificación es una obra de colaboración humana mediada por los instrumentos de gracia disponibles en la iglesia. Y esas son nuestras palabras, no las de Elena White.


Este visto bueno a los escritos de su profetiza no lo diéramos si ella hubiera predicado y enseñado algo diferente a lo que nosotros enseñamos tocante a la salvación. Si ella, como ese hereje Martín Lutero (a quien nosotros hoy por lograr el apoyo de los luteranos modernos hemos pintado como un gran y buen personaje) hubiera predicado que la salvación es por sola la fe en la sangre de Cristo, sin ninguna obra humana, hubiéramos condenado los escritos de EGW. Ah… pero ella habla de esa sangre así como nosotros, para pasar a las obras humanas, pues son esas obras las que nos dan control y nos enriquecen. Si ella hubiera dicho que solo la justicia imputada de Cristo es dada al pecador por medio del Espíritu Santo al escuchar de su sacrificio, y que el pecador es declarado justo solo por medio de esa fe, diríamos otra cosa, precisamente maldiciones. Pues los escritos de EGW están de acuerdo con nuestra doctrina de salvación tal cual quedó plasmada en el Concilio de Trento, hace más de 500 años (1545-1563). Nosotros también enseñamos que la justificación nos “hace justos”, así como ella. Por eso, “no problem”. Igualmente que hay que guardar la ley, todos los mandamientos, inclusive el día de reposo. Ah, pero ustedes los adventistas tienen un infarto porque nosotros decimos que el día es el domingo, y ustedes el sábado. Para nosotros no nos causa problema alguno, pues la misma Elena White nos da crédito a nosotros, diciendo que fue nuestro santa papa quien cambió el día, y así ella misma reconoce nuestra autoridad. La otra razón por la que nosotros no tenemos problema con el día es que para nosotros, el guardar el día de reposo infunde gracia y santidad en las almas. Igualmente ustedes con el sábado, ustedes creen que al guardarlo, se santifican por la gracia que imparte la santidad de ese día. Lo mismo que nosotros enseñamos. La justicia de Cristo y su sacrificio ceden lugar a nuestro crecimiento en santidad. ¿Ya ven? Somos primos hermanos.

Y de paso, ahora en 2012, sigan adelante y distribuyan todos esos millones del “Conflicto”, porque después de todo, ese libro muestra todo lo que ustedes nos temen, como el pueblo adventista sufre de paranoia por “los últimos días” y pierde tanto tiempo preparándose para “la crisis final”, y no toman en cuenta la verdadera crisis en que se encuentran. Y eso está muy bien con nosotros, porque siguen así de engañados, traumados, y temerosos como nosotros tenemos a nuestros “fieles”. ¿Se dan cuenta que tenemos el mismo padre y somos de la misma familia?

Además, el “Gran Conflicto” enseña lo mismo que nosotros hemos enseñado desde un principio: Que deben alcanzar tal santidad que ya no van a necesitar de Jesucristo como Mediador. Eso nos gusta. Pues por eso mismo nosotros tenemos a nuestra María, y ustedes tienen a su Elena. Así que “A la orden” por el trabajo de nuestro representante Vincent Ramik. Más adelante, les cobraremos, con intereses, pero por ahora dense por bien servidos.

Jamás les vamos a perseguir por el asunto del sábado vs. domingo. Ese tema se los dimos para que pierdan el tiempo, y no prediquen lo que verdaderamente nos destruiría.

La única razón por la que nosotros les perseguiríamos sería si comienzan a predicar que el pecador es justificado por la sola fe, por la justicia imputada y declarada consumada y acabada a favor del pecador. Esa es la única razón por la cual nosotros hemos perseguido, perseguimos, y perseguiremos a cualquiera. Hasta acabarlos. A veces hemos perseguido con amenazas de muerte como hicimos con Lutero, y de hecho acabamos con muchos. A veces hemos perseguido con lisonjas como lo hemos hecho con los “protestantes modernos”, y hemos logrado apartarlos de ese infame artículo de la justificación de Pablo y de Lutero. Por eso Pablo fue perseguido. ¿Acaso alguna vez se han preguntado, por qué el libro de los Hechos de los Apóstoles no dice por ninguna parte que Santiago fue perseguido?

Así que sigan regalando, vendiendo, todos esos libros de Elena White porque los va a tener muy entretenidos a ustedes, y especialmente a sus líderes, porque ellos pierden tiempo con todas esas doctrinas que ella enseñó, que no tienen nada que ver con lo que realmente nos preocupa. Y el hecho que no los perseguiremos por el sábado siempre va a ser prueba que ella fue una falsa profeta. Pero si llegara el día en que ustedes enseñen que la obra de Cristo sí fue terminada, consumada, y acabada en la cruz, y la bendición de la justificación se recibe por sola la fe, sin obra alguna de ninguna ley, ténganlo por sentado, dense por advertidos, que los perseguiremos hasta acabarlos. Porque si los pecadores llegan a creer en la obra acabada de Cristo, eso será nuestro acabose, y el de ustedes también. Así que dependemos los unos de los otros.
[29 de Febrero del 2012]

Urgente!!

Satisfaccion humana vs Preocupación divina

Poseedora en su inauguración histórica en 1844 del espíritu de Filadelfia, pronto abandono ese espíritu, y ya no tenía identidad compartida. Era Laodicea solamente. Por tanto, era “desventurada, miserable, pobre, ciega y desnuda” (Apoc. 3:17). Ese era el diagnostico, no de un escritor novelístico sino, de “el Amén, el Testigo fiel y verdadero, Principio de la creación de Dios” (Apoc. 3:14). Pero Laodicea pensaba distinto. Poseía una percepción equivocada, creyendo que tenía lo que realmente no tenía. Al presentar sus informes en cada congreso ya creía que creía en razón a esos datos “objetivos”. Pero Dios veía que menguaba. Laodicea colocaba el énfasis en bautizar en agua, mientras Dios lo colocaba en el bautismo del Espíritu. Se esforzaba por tener la doctrina correcta, Dios quería que se organizara para servir a la gente. Y se jactaba de tener profeta, al cual con frecuencia ignoraba, mientras Dios deseaba que se humillara y escuchara al profeta. Se ufanaba de no trabajar en sábado, pero Dios quería que guardara y santificara el sábado.

De modo mientras Laodicea: bautizaba con agua; tenía la doctrina correcta; servía a la organización; hablaba del profeta y; descansaba físicamente en el sábado; según Dios: estaba quedando seca y deshidratada como las cumbres desérticas de los montes de Gilboa, (2S. 1:21) o, como dijera Ezequiel, como “huesos secos” (Ez.37). Como tal, aunque ostentaba nombre que de alguna manera indica gran vigor, ¡y que nombres! “Pueblo del juicio”; estaba muriendo (Apoc. 3:1). Padecía necesidades o carencia de cosas que son menester para la conservación de la vida. Hablando religiosamente, es altamente qué necesidad es: “Precisión absolutamente de algo, sin lo cual no se puede obtener la salvación. Estado en que ciertamente perderá alguien la vida si no es auxiliado o sale de él”.[ Diccionario de la Real Academia Española]

Entre esas cosas vitales había una apremiante. Lo urgente contiene una obligación inmediata para cumplir. Indica que, entre varias necesidades, hay una que requiere atención prioritaria, por encima de las otras. Si una persona se está desangrando, ¿Atendería el médico, en primera instancia, a la artritis o al lumbago que también aquejan a ese paciente? No saber interpretar la urgencia, equivocar la prioridad en las necesidades, resulta fatal. Las consecuencias de semejante yerro en cualquier campo, acarrearan perdidas de diversas índoles. De dinero, relaciones, desarrollo, etc. Pero cuando se trata de asuntos espirituales, equivocar prioridades causa la pérdida del alma.

Solución: Volver a la vida

Por tanto, se necesitaba antes de cualquier otra cosa, un reavivamiento. El prefijo RE significa: “volver a”. Por tanto, reavivamiento significa: volver a la vida. Quiere decir que este mensaje, no está dirigido de manera primaria a los muertos en delitos y pecados de los cuales habla (Efesios 2:1) que nunca habían gustado la vida, sino quienes, en algún grado, recibieron vida, pero la están perdiendo, o la perdieron.

La inspiración nos dice como se vuelve a la vida. “Reavivamiento significa una renovación de la vida espiritual, una vivificación de las facultades de la mente y del corazón, una resurrección de la muerte espiritual”.[ EGW, Mensaje Selectos, 1:149]

Se instaba asi a quienes estaban transitando por el valle de sombra de muerte. A ese valle habían entrado “muchos (que) habían perdido de vista a Jesús. Necesitaban dirigir su divina persona, a sus méritos, a su amor inalterable por la familia humana”.[EGW, Testimonio para Ministros,89]

Reviviendo la verdadera piedad


Deberán revivir unas cuantas cosas pues se nos habló, no de una sino, de necesidades. Pero es la verdadera piedad la que el cielo ha determinado como urgente. ¿Porqué? ¿Cuánto involucra? Las siguientes declaraciones selectas responden:
“La piedad verdadera comienza cuando cesa la transigencia con el pecado. Entonces la expresión del corazón será la, del apóstol Pablo: “Una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de, Dios en Cristo Jesús”.[EGW, Discurso del Maestro de Jesucristo,78]

“Los hombres pecaminosos pueden llegar a ser justos únicamente al tener fe en Dios y mantener una relación vital con él. Entonces la verdadera piedad elevará los pensamientos y ennoblecerá la vida. Entonces las formas externas de la religión armonizarán con la pureza interna del cristiano. Entonces las ceremonias requeridas en el servicio de Dios no serán ritos sin significado como los de los hipócritas fariseos”. [EGW, El Deseado de Todas las Gentes, 276]

“El poseer verdadera piedad significa amarse recíprocamente, ayudarse unos a otros y manifestar la religión de Jesús en nuestras vidas. Debemos ser conductos santificados a través de los cuales fluya el amor de Cristo hacia los que necesitan ayuda”.[EGW, En los lugares Celestiales, 7 de octubre.]

“La piedad es el fundamento de la verdadera dignidad y plenitud de carácter”.[EGW, Consejos sobre la Salud,359]

“Solamente la piedad es verdadera grandeza”. [EGW, Carla 8b, 1891.Citado en Conflicto y Valor, 197].

“La verdadera piedad se difunde y se comunica. El salmista dice: No encubrí tu justicia dentro de mi corazón; he publicado tu fidelidad y tu salvación; no oculté tu misericordia y tu verdad en grande asamblea”. (Sal. 40:10). Dondequiera que esté el amor de Dios siempre habrá un deseo de expresarle”.[EGW, Exaltad a Jesús, 11 de Junio]

“La verdadera piedad, una estrecha conexión con Dios, y una experiencia viva diaria en el conocimiento de Cristo, hará elocuente inclusive a los tartamudos”.[EGW, Testimonios para la iglesia, 4:31]
Repasemos: La verdadera piedad…
Ø  Comienza cuando cesa la transigencia con el pecado.
Ø  Se centra en lo fundamental.
Ø  Eleva los pensamientos y ennoblece la vida.
Ø  Trae la armonía entre el ser interno puro y el hacer. En otras palabras, termina con la hipocresía.
Ø  Trae el amor el cual fluye hacia los que necesitan ayuda.
Ø  Es el fundamento de la dignidad verdadera y plenitud de carácter.
Ø  Es verdadera grandeza.
Ø  Hace cumplir la misión.
Ø  Es una experiencia diaria viva en el conocimiento de Cristo.
Ø  Hace elocuentes aún a los tartamudos.

Si bien esta extraordinaria enumeración contiene implícitos elementos prácticos, corremos el peligro de otra hermosa doctrina teórica. Para que la verdadera piedad, no deje la impresión que es meramente otro discurso que impacto el espíritu y llevo a una vivencia mística de largas y fervorosas oraciones, la Palabra nos presenta resultados inherentes a esa experiencia verdadera.

“Y todos los que habían creído estaban juntos; y tenían en común todas las cosas; y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos, según cada uno tenía necesidad. Y perseverando unánimes cada día en el templo y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón”. (Hch. 2:44-46)

Por tales resultados salvíficos el Señor ordena a su sierva:
“Díganle a mi pueblo que se dedique a su obra y proclame el mensaje. Deben hablar y obrar con la sencillez de la verdadera piedad y mi Espíritu estará allí impresionar los corazones”.[EGW, Cada dia con Dios,12 de Septiembre.]
He ahí las razones por la cuales el Señor determino a la verdadera piedad como la mayor y más urgente necesidad en 1887.
Esa piedad ya se había visto.  De quienes aceptaron el mensaje del advenimiento sabemos que:

“Provenían de diferentes denominaciones, y sus barreras confesionales cayeron al suelo; los credos opuestos se hicieron añicos; la esperanza anti-bíblica de un milenio temporal fue abandonada, las ideas erróneas sobre el segundo advenimiento fueron enmendadas. El orgullo y la conformidad con el mundo fueron extirpados; los agravios fueron reparados; los corazones se unieron en la más dulce comunión y el gozo reinaban por encima de todo”.[EGW, Conflicto de los Siglos, 430]

Como manera creciente, el movimiento se extendió el país. Fue de ciudad en ciudad, de pueblo en pueblo y hasta a lugares remotos del campo, y consiguió despertar al pueblo de Dios que estaba esperando. El fanatismo desapareció ante esta proclamación como helada temprana ante el sol naciente. Los creyentes vieron desvanecerse sus dudas y perplejidades; la esperanza y el valor reanimaron sus corazones. La obra quedaba libre de las exageraciones propias de todo arrebato que no es dominado por la influencia de la Palabra y del Espíritu de Dios. Este movimiento recordaba los períodos sucesivos de humillación y de conversión al Señor que entre los antiguos israelitas solían resultar de las reconvenciones dadas por los siervos de Dios. Llevaba el sello distintivo de la obra de Dios en todas las edades. Había en él poco gozo extático, sino más bien un profundo escudriñamiento del corazón, confesión de los pecados y renunciación al mundo. El anhelo de los espíritus abrumados era prepararse para recibir al Señor. Había perseverancia en la oración y consagración a Dios sin reserva”.[Ibid.,430]

Otra persona que tomó parte en el movimiento testifica lo siguiente: “Produjo en todas partes el más profundo escudriñamiento del corazón y humillación del alma ante el Dios del alto cielo…. Ocasionó un gran desapego de las cosas de este mundo, hizo cesar las controversias y animosidades, e impulsó a confesar los malos procederes y a humillarse ante Dios y a dirigirle súplicas sinceras y ardientes para obtener perdón. Causó humillación personal y postración del alma cual nunca las habíamos presenciado hasta entonces. Como el Señor lo dispusiera por boca del profeta Joel, para cuando el dia del Señor estuviese cerca, produjo un desgarramiento de los corazones y no de las vestiduras y la conversión del Señor con ayuno, lágrimas y lamentos. Como Dios lo dijera por conducto de Zacarías, un espíritu de gracia y oración fue derramado sobre sus hijos; miraron a Aquel a quien habían traspasado, había gran pesar en la tierra, y los que estaban esperando al Señor afligían sus almas ante él”.[Ibid, 452,453]

Esa fue Filadelfia. Era urgente que Laodicea volviera, no en el tiempo –era imposible- sino en espíritu, a Filadelfia.

Equivocación de prioridades

Unos pocos supieron descifrar donde estaba la urgencia, y no equivocaron la primacía. Recibieron el mensaje que les reavivarían. Como resultado fueron bendecidas sus vidas. Pero la mayoría tenia otras preferencias. Citemos un área como ejemplo. Algunos se dedicaron a cavar profecías en el campo – Las Escrituas-. [Elena de W, Palabras de vida del Gran Maestro, pg 76: “ En la parabóla el campo representa las Escrituras y el tesoro es el Evangelio”]. Equivocaron prioridades y orden, pues es el Tesoro el que provee la verdadera profecía, que a su vez señala siempre el tesoro. (Lc. 24:27). No entendieron el propósito moral de la verdadera profecía. Tampoco las condiciones que el cielo señala para reverlarla. Si tales estudiantes profeticos de la Decada del 1880 hubieran leído sinceramente a Daniel, habrían entendido que para entender y enseñar correctamente la profecía, hay que en primer lugar “proponer en el corazón no contaminarse” ni con la comida ni con nada del mundo ni las cosas que están en el mundo, tal como lo hizo Daniel. Quien haga como este cautivo en Babilonia, entregará al pueblo verdadera profecía. El que salte esas practicas, informara al pueblo sobre diagramas  profeticos sin vida.

Equivocadas las prioridades, se enfrascaron en disputas. En lo profétic; Smith se molestó con Jones, “un novicio” que le contradijo su interpretación de los Alemanes como el decimo cuerno y coloco en su lugar a lo Hunos. En lo Teologico; Butler se airo porque el “pipiolo” Waggoner tuvo la osadia de revisar el “hito” de la ley ceremonial en Galatas. Tal fue la excusa del orgullo y la prepotencia, para rechazar luego el preciosisimo mensaje de la Justicia de Cristo. Asi, la primera oportunidad, en 1880, la mejor de cuantas han desfilado, se esfumó. Y empezó a cumplirse dentro de Laodicea una tragedia histórica:

“En todos los diglos, las ocasiones de reavivamiento espiritual y de derramamiento del Espiritu Santo han sido seguidas por las tinieblas espirituales y la corrupcio prevaleciente”.[ Elena de W, Mensaje Selectos 1:151]

Tragedia que también acompaño al antiguo Israel;
En vano Dios les mandaba advertencias por sus profetas. En vano sufrieron el castigo de la opresión pagana. Acada reforma seguía una apostasía mayor”. [ EGW, Deseado de Todas las Gentes, pg19].
No ocurrio excepción en la historia de loa años siguientes a 1888. El “poder real” que boicoteo el mensaje, se consolidó. Razon, entre otras, por la cual la sierva del Señor escribrió en 1893:

“ Dejo mi pluma y elevo mi ser en oración para que el Señor de aliento y vida a su pueblo que, por ser apostata, se parece a huesos secos. El fin se acerca furtivo, silencioso e imperceptible, como los pasos del ladron que de noche sorprende a la guardia que no vela. Deseamos que el Señor conceda su Santo Espiritu a los ocisos, para que no sigan durmiendo como los demás; que sean sobriosy estén alertas”. [ EGW, Recibireis Poder, pg46].